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Un mensaje que hacía falta

Un mensaje que hacía falta

Alberto J. Rotenberg

9 de agosto de 2019

El jueves 8 de agosto por la noche se realizó un gran acontecimiento en el club CASA convocado bajo la consigna de “Belgrano se une”. Fue un increíble encuentro de distintas instituciones del barrio de Belgrano en el cual más de seiscientas personas se unieron en muestra de unión y fraternidad. Estuvieron presentes y trasmitieron su mensaje entre otros el Rabino Daniel Oppenheimer de Ajdut Israel, el Rab Gabriel Michanie de Maguén Abraham, el Rab Gabriel Duer de Chalom, el Rab Shlomó Mizrahi y Rab Mendi Mizrahi de Or Mizrah, Rabi Mendi Gurevich, de Wolfsohn, el Rab David Saied, de CASA, Rab Abrumi Mizrahi de Beit Menajem, Rab Daniel Esquinazi y Rab Daniel Zelione de Jabad Olleros. El Rab Tzvi Grunblatt también se hizo presente en el club CASA dejando su mensaje. La AMIA participó con la presencia y la palabra de su presidente Ariel Eichbaum quien concurrió acompañado por Eliyahu Hamra, director del Vaad Hakehilot.

El video de invitación a tan importante evento comenzaba con la expresión “debemos cerrar la brecha que hay entre nosotros”. Y continuaba: “Podemos ser sefaradí o ashkenazí, estamos todos unidos, todos juntos. Podemos vivir en lugares opuestos del mundo, juntos somos más fuertes que lo que nos divide. El pueblo judío es un pueblo eterno, somos un solo pueblo”. Como broche a tan magnífica iniciativa se pronunciaron bendiciones para el bienestar espiritual y material de la comunidad.

Cabe destacar algunos mensajes que nos ha dejado esta concurrida reunión. En primer lugar, la respuesta espontánea de la comunidad frente a mensajes constructivos que promueven la unión y el fortalecimiento del vínculo entre hermanos.

En segundo lugar, el reconocimiento que “hay una brecha entre nosotros” y la firme decisión que la “debemos cerrar”. Los Rabanim han hecho lo que la gente espera de ellos: Mostrarse unidos y luego promover la unión y el respeto entre todos. Es el ejemplo que cada iehudí ansía ver y emular, a partir que cada persona busca en su Rab no sólo el consejo sino un modelo de conducta al que imitar.

Que el mensaje de tolerancia, respeto y unión replique en cada rincón del pueblo judío y eso nos traiga la gueulá pronto en nuestros días.

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