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¿Por qué mi mamá no se divorcia, si discute tanto con mi papá?

¿Por qué mi mamá no se divorcia, si discute tanto con mi papá?

Becky Krinsky

27 de febrero de 2020

El divorcio termina con muchos problemas. Pero, también abre la puerta para nuevos retos y otro tipo de dificultades. Existe la creencia que uno puede encontrar una mejor pareja, que sea más comprensiva, tenga mejor trabajo y económicamente se viva con mejores condiciones. Se puede caer en la fantasía de que todo va a ser mejor que como se vive con la pareja actual.

¿Por qué no? Todo puede ser posible, siempre se puede tener mejor suerte. Pero el divorcio, deja su huella, aunque el tiempo la suaviza, se queda como una marca que lastima a todos las personas que forman parte de esa familia.

Hay ocasiones que el divorcio es la única salida, hay abuso, violencia, carencias, sufrimientos excesivos, en cambio, hay situaciones donde el divorcio no es una buena solución.

Cuando se vive en un ambiente tenso donde abundan las discusiones y el sufrimiento, es fácil preguntarse ¿por qué vivir en este martirio, si un divorcio puede solucionar este problema y se puede recuperar la calma y vivir en paz? Cuando las cosas no funcionan es mejor terminar y dejar de sufrir.  Sin embargo, al matrimonio no es una comodidad, una conveniencia o un estado temporal.

El matrimonio es una relación compleja que cuando es sólida y estable, mejora la calidad de vida, fomenta el sentimiento de pertenecía, nutre la seguridad y enriquece las cualidades que fortalecen el carácter personal.

¿Sería conveniente romper el lazo familiar? Cuando hay hijos pequeños por medio y no hay una razón trascendente más que el sentimiento de que uno no esta tan feliz como quisiera… o siente que su relación no es lo que le gustaría, porque se compara con otros. Quizá siente que no hay buena comunicación, ni pasión, diversión y mucha discusión.

Habría que tomar algunas consideraciones, antes de pensar que el divorcio es la mejor solución. Hay que reconocer que hay ciclos difíciles en la vida y éstos se superan, problemas personales que se pueden resolver, los cuales no tienen que ver con la pareja. Expectativas irreales que se deben ajustar antes de disolver ese matrimonio.

Si bien las parejas se pelean, el discutir no es señal de que todo está mal. Las personas que se atraen tienen un carácter distinto y en casos son opuestos hasta en su manera de reaccionar, así se complementan y sus cualidades se enriquecen.

Existen discusiones perpetuas y problemas que nunca terminan resolviendo, pero tampoco impiden que la relación siga funcionando. Hay cuestiones que no tienen que sanar por completo y sin embargo se puede tener una buena relación.

La realidad es que se puede aprender a vivir con algunos conflictos. Se puede reconocer que hay que trabajar asuntos internos propios, y dejar de echar culpas, tener sueños irreales y dejar de comprarse con la vida de los demás.

Los matrimonios no tienen que ser perfectos para poder vivir bien.

www.recetasparalavida.com 

La receta

Viviendo con discusiones perpetuas

Ingredientes: 

Aceptación – reconocer que nadie es perfecto y cada quien tiene lo suyo

Valor – fuerza para cambiar lo que se puede y tolerar lo que no se puede cambiar

Visión – perspectiva a largo plazo y global de la vida, enfoque de las cualidades

Compromiso – responsabilidad personal para nutrir y mejorar personalmente la relación

Serenidad – calma y paciencia para superar los malos ratos

Afirmación Positiva para superar las discusiones perpetuas.

Puedo tener una buena relación a pesar de que hay cosas que no son como a mí me hubiera gustado que fuesen. Reconozco que hay temas que me lastiman y éstos nunca se van a resolver. Acepto a mi pareja por lo que es, sin imponerle que sea como me gustaría que sea.

Busco lo bueno que tengo y lo agradezco. Doy lo mejor de mí y encuentro lo mejor de mi pareja.

Como vivir con discusiones perpetuas:

1.      Celebrar los momentos positivos, encontrar las acciones que acercan a la pareja. Hay que estar dispuesto a ver la esencia y la bondad de las personas, en lugar de solo enfocarse en lo negativo, las carencias y lo que lastima.

2.     Buscar la seguridad emocional cuando se tocan temas delicados que no tienen solución. Hay cuestiones familiares, situaciones laborales, enfermedades etc. que no se pueden controlar. Cuando se cuida la relación más que a las cosas o las otras personas, el dialogo es más noble, más sensible y constructivo.

3.     Crear diálogos que reparan y que sanan. Construir diálogos íntimos que construyen un lazo de amor y entendimiento a pesar de que hay temas que no se resuelven. Aceptar el dolor y la frustración de la pareja creando un puente de comprensión.

La conexión emocional y el amor incondicional crean lazos íntimos que ayuda a cruzar los puentes más peligrosos de la comunicación.

*Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso escrito del editor y sin citar la fuente. Copyright © 2005-2020 Recetas para la vida© Todos los Derechos Reservados 

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Becky Krinsky | Life-Coach, Author, & International Speaker

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