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Camino de crecimiento espiritual

Camino de crecimiento espiritual

Alberto Kalejman

17 de julio de 2020

Esta parashá es la última del libro “Números”. Masé [viajes] siempre se lee durante los Días de Aflicción, las tres semanas entre el 17 de Tamuz y el 9 de Ab. Masé y el primer pasuk dice: “Estos son los viajes de los israelitas, quienes habían salido de Egipto en grupos organizados bajo el liderazgo de Moisés y Aarón. Moisés recordó sus paradas por el camino, por orden del Eterno. Estas fueron sus paradas por el camino…”.

Los cuarenta y tres versículos siguientes enumeran los nombres de todos los lugares donde acamparon los hijos de Israel en camino a Tierra Santa. ¿Cuál es la importancia de estas cuarenta y dos paradas que merecieron ser mencionadas en la Torá?
Según el Midrash, cada parada constituyó un paso más hacia la santidad, una senda en extremo valiosa para el Creador. En tal calidad, fueron inmortalizadas como preciosos recuerdos para las generaciones venideras.

El Arí enseña que con cada peldaño que ascendemos en la escalinata espiritual, no agregamos más a la estructura preexistente, sino que comenzamos a edificar un proyecto totalmente nuevo. El Maharal de Praga ilustra este patrón de progresión, recordándonos que el futuro redentor de Israel nacerá en el fatídico 9 de Ab.

El Maharal explica que la luz del Mesías no es una continuación de la que irradiaba el Templo, sino que, más bien, es una nueva forma de energía Divina que D-os dirigirá hacia nosotros. De aquí que esta nueva iluminación no podrá engendrase en tanto el Templo permaneciera en pie: la Luz del Mesías sólo podría comenzar a resplandecer después de extinguirse su predecesora. Igualmente, quien posee un edificio viejo no puede erigir un palacio en su lugar a menos que la estructura previa haya sido retirada del sitio.

Por eso, Am Israel se compara con la luna. Cuando la luz de la luna llega a su máximo resplandor, debe por fuerza debilitarse hasta desaparecer antes de recibir la luz renovada del siguiente mes y así es nuestro trabajo divino nos debilitamos para luego subir.

Cada una de las cuarenta y dos paradas en el largo trayecto que recorrió Am Israel por el desierto hacia la Tierra Santa represento un peldaño de ascenso hacia un nivel superior de cercanía a D-os.

Beezrat Hashem que nuestros días hasta llegar a Tisha Be Ab sean para acércanos cada día mas al Creador y así poder acercar la llegada del Mashiaj en nuestros días.

Shabat Shalom.

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