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“Nuestro crecimiento en Tishá B’Av puede alcanzar el de Iom Kipur mismo…”

“Nuestro crecimiento en Tishá B’Av puede alcanzar el de Iom Kipur mismo…”

Rabino Yair Hoffman

21 de julio de 2020

Si es cierto. Y Rav Yisroel Salanter lo dijo. Nuestro crecimiento en Tishá B’Av, según Moreinu HaRav Yeruchem Olshin, puede igualar el de nuestro crecimiento en el propio Yom Kipur. Todo esto y mucho más se encuentra en el último Séfer de Rav Olshin, Yare’aj LaMoadim en las Tres Semanas,

Rav Olshin shlita, es uno de los cuatro Roshei Yeshivá de Beit Midrash Gavoah en Lakewood y sus libros de Torá gozan de una gran popularidad. Esto probablemente se deba a que no sólo le presenta aspectos de la Torá y el Iamim tovim que ni siquiera conocía anteriormente, sino que le brinda una comprensión profunda y completa de estos aspectos. Por ejemplo, ¿quién ha oído hablar de “HeAnek Dom” cómo se aplica a Aveilut versus “Mesamjei Laiv”? Uno termina pensando: “¿Cómo podría haber estado sin este Séfer?”

Los editores notables de esta fabulosa serie no pudieron obtener un Séfer completo a tiempo. Lo que hicieron, sin embargo, fue emitir un kuntrus de 151 páginas. Sin embargo, en términos de su impacto, ciertamente es un Séfer completo.

Siguiendo a sus predecesores, el Séfer se divide en dos secciones: halajá / sugyat talmúdica y majshavá y rujaniyut (pensamiento y espiritualidad). En este kuntrus hay ocho temas halájicos y once temas de majshavá y rujaniyut.

La primera sección

El primer tema en la sección 1 trata con la declaración del Rambam de que los 4 ayunos se relacionan con Teshuvá, y la pregunta del Jatam Sofer sobre por qué el Rambam no dijo que fueron promulgados para el duelo y para sentir el tzaar (sufrimiento). El segundo tema trata sobre la Guemará en Meguilá 5a que el Rebe Yehudah deseaba no hacer Tishá B’Av [o algunos aspectos de ella] y que Tisha b’av tiene dos elementos: el ayuno y el elemento adicional de duelo. La tercera trata de Rabi Yehuda de nuevo, pero la posibilidad de que deseaba cambiar al 10ª de Av. El cuarto trata de la singularidad del hecho de que la prohibición de comer y beber (un concepto de Yom Kipur) se debe al duelo, a pesar de que estas prohibiciones no existen en el duelo. El quinto trata sobre la naturaleza diferente del Aveilut regular y el de Tishá B’Av y cómo difieren en la prohibición del Talmud Torá. El sexto discute si estamos obligados a aprender la Torá que está permitida en Tishá B’Av (partes tristes y halajot). Rav Olshin nos presenta la idea de que la obligación de aprender Torá es aprender en b’simjá (con alegría). El séptimo discute la naturaleza de un Tishá B’Av empujado, un nidjeh. El octavo discute el tema de un menor que se convirtió en Bar Mitzvá.

La segunda sección

La segunda sección, como en todos los libros de Yare’aj LaMoadim, trata sobre majshavá, hashkafá y asuntos de Yirat Shamayim (temor al Cielo). El primer tema trata sobre las palabras del rabino Eliezer HaKalir en su Kinnah (# 24). Elogiaré cada año un nuevo elogio. Rav Olshin lo correlaciona con un Midrash en Eija acerca de que Rabban Gamliel escuchó a una mujer en su vecindario llorar por su hijo e inspirarse para llorar al Beit HaMikdash de la misma manera. ¡Lo hizo de tal manera que sus estudiantes tuvieron que sacarlo de su vecindario! El segundo maamar establece cómo es posible que nuestro crecimiento en Tishá B’Av pueda igualar nuestro crecimiento en Yom Kipur. El tercero discute cómo el duelo principal radica en la emoción que uno tiene sobre la pérdida de Mikdash.

El cuarto maamar discute el poder y el zjut (mérito) de la Torá y cómo podría habernos salvado, a pesar de nuestra caída en los tres cardenales aveirot (pecados). Hacia el final, el maamar discute cómo la inmersión en la Torá y en Jésed pueden salvarnos de los dolores de parto del mashíach. El quinto maamar discute las diferencias entre el primer Beis HaMikdash y el segundo que se perdió a causa de Sinat Jinam. Rav Olshin explica que incluso el zjut de la Torá no podría ayudar cuando hay sinat jinam. El sexto maamar profundiza en las causas de la destrucción del segundo Beis HaMikdash, y explica que el mérito de la Torá solo protege cuando realmente valoramos la Torá.

El séptimo maamar trata sobre v’havi’ainu l’tzion irja y que nuestra existencia en Eretz Israel depende de nuestra participación en la Torá. El octavo maamar analiza cómo es Shabat Najamu cuando Hashem mismo nos consuela y que la esencia de galut (diáspora) es nuestra desconexión de Hashem. El noveno maamar trata de las 7 haftarot desde Tishá B’Av hasta Rosh haShaná llamadas shevah d’nejamta, las haftorot de consuelo. Pero ¿por qué las haftarot no tratan con Teshuvá, ya que tenemos que prepararnos para Rosh Hashaná? Rav Olshin responde que el consuelo al darse cuenta del amor absoluto de Hashem por Klal Israel nos lleva a Teshuvá.

El décimo maamar trata de Tu B’Av y la obligación de aprender Torá por la noche y de enseñar esta obligación a los hijos. El undécimo Maamar trata con el minhag (costumbre) de tener una seudah especial en Shabat Najamu. Rav Olshin explica que las palabras Najamu najamu Amí se refieren a la Torá ya que el churban causó una gran cantidad de olvido de la Torá.

Aunque breve, es un maravilloso Kuntrus y proporcionará un excelente material para el crecimiento en este período de los Nueve Días. Una gran felicitación para el rabino Moshé Gruen y el rabino Yaakov Londinsky y los demás que trabajaron muy duro para producir este kuntrus.

(5tjt.com)  

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