728 x 90

Que gane el israelí bonito

Que gane el israelí bonito

Sivan Rahav Meir 

14 de setiembre de 2020

Hoy Israel firma tratados de paz históricos con los Emiratos Arabes Unidos (UAE) y con Bahréin y paralelamente entra en una cuarentena debido a la embarazosa cifra de mortalidad causada por el coronavirus.  

¿Cómo es posible explicar éxitos y fracasos como éstos? ¿Es posible sentir al mismo tiempo inspiración y decepción?  

Nuestros comentaristas escriben sobre nosotros lo siguiente: “Esta nación se compara al polvo y se compara a las estrellas: cuando ellos bajan, ellos bajan hasta el polvo, y cuando suben, ellos suben hasta las estrellas.” 

Nuestro carácter es inestable, ambivalente, flexible y tenemos una tendencia hacia ambos extremos. A veces buenos, generosos y optimistas y llenos de solidaridad y a veces egoístas, mezquinos, amargados y no cooperativos. 

En Rosh Hashaná acostumbramos a decir: “Que estemos a la cabeza y no en la cola”. Nosotros sabemos estar a la cabeza y sabemos también estar en la cola y nos balaceamos constantemente entre estas dos circunstancias.  

De hecho, Israel alcanzo uno de los primeros lugares en el mundo en ser el país con menos contagio (del coronavirus) y luego uno de los primeros lugares con el mayor número de contagiados.  

Se habla mucho sobre Israel en la primera situación y sobre Israel en la segunda situación, sobre el campamento a favor de Bibi (Bibi Netanyahu) y del campamento anti Bibi.  

Me parece que el coronavirus nos ha dividido completamente: El israelí bonito y el israelí feo. Ambos existen en nuestro país y ambos existen inclusive dentro de cada uno de nosotros, se pelean.  

La noche de Rosh Hashaná, noche de una cuarentena dramática, será el momento de escoger a cuál campamento nos sumamos. Si somos parte del problema o parte de la solución. Es un momento de decisión. Que el Israel bonito venza.

Noticias Relacionadas