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Así también se puede

Así también se puede

Sivan Rahav Meir

20 de octubre de 2020

Hay momentos como éstos en Israel, así escribe Tamar Weiser de Tel Aviv:

“El sábado llegaron oficiales de policía a nuestra sinagoga. Como sucede en todos los últimos Shabatot, rezamos en la acera que está afuera de la sinagoga, y los hacemos sintiendo la falta del sabor de Shabat de antes de que el mundo se enloqueciera.

La verdad es que me encontraba dudando si ir a rezar, pero pensé que es “Shabat Bereshit” y era importante que escuchara los hermosos versículos sobre la creación del mundo. Me vestí, arreglé los niños y llegué a la improvisada sección reservada a las mujeres.

En la acera había más personas de lo normal. Había un Shabat de Bar Mitzvá para un joven laico y toda su familia emocionada se encontraba con nosotros. Y luego llegaron un oficial de policía y una oficial de policía. A su crédito debo decir que llegaron casi en silencio y percibí en sus movimientos cuidadosos que bajaron el volumen del aparato de comunicaciones que cargaban en sus cinturones. Hubo incomodidad en el público. A pesar de que todos tenían sus mascarillas y estaban lo suficientemente alejados los unos de los otros, con todo esto, había incomodidad. Los oficiales de policía quisieron saber cuánto tiempo tomaría el rezo y se les explicó que en unos pocos minutos el joven Bar Mitzvá terminaría la lectura de la Torá. El oficial se dirigió a la madre del joven Bar Mitzvá y le pidió que cesara inmediatamente la lectura de la Torá, que los invitados se dispersaran. Y así fue, pero luego, un momento antes de que toda la familia del joven Bar Mitzvá se fuera, un momento antes de que los policías se subieran al carro, se levantó el rabino Haim Idels, un jasid de Gur y les dijo a los policías: Señores, por favor quédense aquí con nosotros dos minutos más. Queremos agradecerles de todo corazón que ustedes son policías quienes nos cuidan, y se preocupan por nosotros. ¡Muchas gracias!

El empezó a aplaudir, todo el público se sumó y él siguió: En cada Shabat nosotros bendecimos a los soldados de Tzahal (Fuerzas de Defensa de Israel) y a las fuerzas de seguridad y este Shabat queremos bendecirlos a ustedes en especial.

Imagínense el policía y la mujer policía parados al lado de feligreses de todas las diferentes agrupaciones religiosas  y un rabino con un sombrero jasídico en su cabeza recitando: “Quien bendijo a Abraham, Itzjak y Yaacov, El bendecirá a los soldados del Ejército de Defensa de  Israel, a las fuerzas de seguridad, quienes resguardan el país y ciudades de nuestro D-s desde la frontera con el Líbano al desierto de Egipto y desde el mar grande (Mar Mediterráneo) hasta la Arava sea en la tierra, en el aire y en el mar..”

Es uno de estos momentos que debemos incluir en el museo del coronavirus.

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