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¿Por qué lloraba Abraham?

¿Por qué lloraba Abraham?

Zera Shimshon

12 de noviembre de 2020

“Sara falleció en Kiryat Arba, que es Hebrón, en la tierra de Canaán, y Abraham vino a hacer duelo por ella y para llorarla” (23:2).

En la mayoría de los casos, una persona llora por el fallecimiento y luego da un Hesped. Aquí, sin embargo, está escrito que Abraham llegó para hacer luto por su esposa y recién entonces llorarla. ¿Por qué en este orden?

Además, ¿por qué la letra kaf en la palabra V’Livkotah (llorarla) está escrita en un tamaño más pequeño?

Maamor Yabok responde del siguiente modo.

“El elogio al fallecido cumple un importante propósito. El motivo por el cual los Hespedim son tan importantes para la persona que acaba de fallecer es porque el sonido del llanto abre la Puerta de las Lágrimas, mientras desvían el juicio estricto del difunto. La Guemará (Berajot 32b) dice: “La Puerta de las Lágrimas nunca está cerrada”. Pero el llanto y la tristeza deberían enfocarse en la pérdida espiritual de la Neshamá del difunto y no en la pérdida física o del cuerpo”.

En base a esa afirmación, el Zera Shimshon dice que la Torá escribió la letra kaf pequeña en la mitad de la palabra para mostrar que Abraham no lloró sobre la pérdida física sino sólo expresó su congoja por la pérdida de la esencia espiritual de Sara, que era el motivo de su luto.

Existe otra razón posible por la cual la Torá no menciona a Abraham Abinu llorando por su esposa antes del Hesped.

Cuando las personas escuchan acerca de la pérdida de un ser querido, las lágrimas caen sobre sus párpados automáticamente. Es una reacción humana normal frente a una pérdida o una tragedia. Cuando Abraham Abinu se enteró que su esposa había fallecido, él también tuvo esta reacción. Esto, sin embargo, no fue considerado una expresión de llanto o luto por Sara. Fue sólo lo que le ocurre a cualquier persona que escucha una noticia trágica.

La Torá nos explica que la reacción de Abraham Abinu y el hecho que él lloró por su esposa fue algo mucho más grande y significativo que la reacción natural de cualquier persona cuando se enfrenta con una pérdida.

La Torá en consecuencia usa la palabra V’Livkotah para decirnos que aún luego que los días de luto hubieran terminado, Abraham Abinu continuó llorando por Sara Imenu toda vez que recordaba sus grandes acciones, su desempeño en el hogar y su temor al Cielo. Sus ojos se llenarían de lágrimas toda vez que ella sería mencionada, incluso luego del funeral, el Hesped e incluso luego del entierro.

Esta es la razón por la cual la Torá primero escribió que el vino a hacer luto y luego llorar por ella, para mostrar que él lloró en todo momento que recordaba sus grandes acciones.

*Zera Shimshon. El libro, las historias, la Segulá. Rabi Najman Seltzer.

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