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¿Por qué la costumbre hace difícil hacer cambios?

¿Por qué la costumbre hace difícil hacer cambios?

Becky Krinsky

¡Qué fácil es esperar que las cosas cambien, sin hacer nada para que esto suceda! Como si las cosas que uno pide fueran milagros o transformaciones automáticas. Esta actitud además de ser infantil es irreal, los cambios que uno desea nunca se presentan solos.

Para que esto suceda, hay que tener conciencia plena de lo que se desea lograr o lo que no se quiere repetir. Hay que hacer el esfuerzo firme, tener una disciplina constante y sobre todo tener la convicción y la decisión para querer cambiar.

Cambiar no significa hacer lo mismo en un orden distinto. Tampoco significa quedarse con el pensamiento o la intención para actuar sin hacer nada al respecto.   

Cambiar significa entender, ver, actuar y hablar en forma distinta, hacer lo que antes no se hacía, tomar la iniciativa en aspectos que quizá no se creían importantes, decir lo que antes se callaba, callar lo que antes se decía, comer lo que en otras ocasiones no se probaba, cambiar implica hacer algo nuevo.

Existen cambios que se dan a raíz de sucesos críticos, acontecimientos importantes que impulsan al cambio. Una enfermedad crítica, una pérdida significativa, peleas o distanciamientos emocionales… Estos cambios son impuestos por las circunstancias, no son cambios que se dan de forma natural y sin mucha discusión. Estos cambios, aunque dolorosos, son más fáciles de mantener ya que no se tiene opción.

Sin embargo, los cambios que la mayoría de las personas buscan y esperan lograr no son cambios que suceden a raíz de una situación ajena. Estos se refieren a la intención, los deseos, motivaciones y expectativas personales para tener una mejor vida, una relación más sana o un mejor trabajo.

Estos cambios son acciones personales que tienen que ver con la determinación propia y los deseos intrínsecos para cambiar.

Todas las personas tienen en alguna forma el deseo y la intención para ser mejor, vivir a gusto y poder sentirse tranquilas y felices. Sin embargo, cuando se trata de hacer cambios, es más fácil y cómodo esperar o exigir que cambien las circunstancias o las otras personas que reconocer que el único cambio que puede suceder es el cambio que cada uno haga para sí mismo.  

Muchas personas tienen la concepción errónea de que sólo porque se entiende y se reconoce lo que uno puede cambiar, el cambio sucederá. Si no se cambia la estrategia de la forma de pensar, actuar y sentir, será muy difícil conseguir resultados distintos.

Hacer lo mismo y esperar resultados distintos es la definición más acertada de lo que significa la locura o la insensatez.

El cambio tiene que ser voluntario y consciente, éste es un proceso que implica disciplina, conciencia y determinación.

Se pueden sugerir formas como hacer cambios, proporcionar técnicas efectivas para cambiar, pero finalmente el cambio es una acción y elección personal.

La receta:

Fortaleza para cambiar

Ingredientes:

Voluntad – deseo con intención y esfuerzo para cambiar

Valor – coraje y determinación para lograr los resultados esperados

Actitud positiva – acciones efectivas, con alergia que dirigen a el éxito propuesto

Perseverancia –no darse por vencido e intentar tantas formas como se requiera

Compromiso personal – responsabilidad propia para encontrar nuevos caminos

Afirmación personal para encontrar el valor para poder cambiar

Tengo el poder absoluto para cambiar los aspectos de mi persona que me molestan o me limitan. Soy yo la única persona que puede modificar la forma como percibo la vida y reacciono ante las cosas que me suceden. Los cambios que busco y espero dependen solamente de mí. Nadie me puede hacer cambiar si yo no lo deseo. Para cambiar requiero de mi voluntad e iniciativa.

Cómo lograr cambios efectivos y duraderos

1.  Hacer cambios personales son acciones difíciles y estresantes. Lograr un cambio nunca es una cuestión fácil o cómoda. Uno se puede aferrar a sus hábitos, aunque sean malos o ineficientes con tal de evitar el miedo a lo incierto.  

2.  El cambio crea caos y desequilibrio. Antes de encontrar armonía y balance hay que dejar la zona de confort y estar listo para sobrepasar obstáculos y tropiezos.

3.  Un cambio pequeño logra grandes resultados. Las acciones pequeñas impactan tanto al comportamiento que promueven cambios en la energía que uno proyecta y por lo tanto ayudan a ver un mismo problema desde otro ángulo. 

“El cambio es posible cuando uno encuentra una razón para mejorar constantemente. Pero el l cambio es un esfuerzo inútil, cuando la rutina o el miedo es mayor al deseo de querer cambiar”.

*Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso escrito del editor y sin citar la fuente.

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Becky Krinsky | Life-Coach, Author, & International Speaker

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