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Alegrarse por 9 días

Alegrarse por 9 días

Rab Yosef Bitton (Desde Nueva York)

ושמחת בחגך אתה ובנך ובתך ועבדך ואמתך והגר והיתום והאלמנה אשר בשעריך

דב’ 16:13-15

“Y te alegrarás en tu celebración, tú, tus hijos, tus siervos, el extranjero, el huérfano y la viuda que habitan en tu pueblo”

Además de habitar en el Sucá por siete días y tomar las cuatro especies de plantas, en Sucot tenemos otra Mitzvá llamada: “Simjá”, alegría. La Torá nos indica manifestar nuestra alegría durante Sucot.

¿En qué consiste la felicidad?

La felicidad no es algo que nos ocurre o nos deja de ocurrir. Estamos acostumbrados a la idea de que la felicidad es el resultado del éxito, y que el éxito consiste en tener más, ganar más, ostentar más, etc. La visión judía de la felicidad es un poco diferente. La moderna sociedad de consumo considera que el hombre feliz es el que tiene lo que quiere. En la mentalidad judía sin embargo se considera feliz al que quiere lo que tiene. Y muy especialmente al que disfruta de compartir lo que tiene con los demás.

La felicidad de Sucot es un sentimiento que debemos procurar, buscar. Por ejemplo, sintiéndonos felices y orgullosos de pertenecer a Am Israel, recordando que, así como HaShem nos protegió en el desierto, nos sigue cuidando permanente. Esto es la felicidad del “ser”, no del tener.

Comer, beber y hacer regalos

La alegría material también es parte de la celebración de Sucot. En Yom Tob compartimos las comidas festivas con nuestros seres queridos. Las comidas se preparan con esmero y en abundancia. ¡El vino y la carne son mandatorios en el menú de Yom Tob! Comemos, bebemos, honramos el día de Yom Tob, y lo hacemos tan placentero como el Shabat (Shulján Aruj OH 529:1).

Los Jajamim también explicaron que cada individuo goza de la felicidad material de una manera diferente. Dijeron que antes de que comience Yom Tob los padres les regalen a sus hijos “…frutos secos (para comer) y nueces (para jugar)”. El equivalente hoy en día sería regalarles a los más pequeños golosinas y algún juguete (¡no electrónico!). El marido debe obsequiarle a su esposa ropa y/o joyas, siempre de acuerdo con su posibilidad económica. Mientras que la esposa debe preparar para su marido su comida y bebida preferida.

En honor de Yom Tob también tenemos que vestir bien, como cuando vamos a un casamiento. De acuerdo con el Shulján Aruj debemos vestir en Yom Tob “mejor” que en Shabat.

Compartir con los que no tienen 

También debemos compartir nuestra felicidad con aquellos que no tienen lo suficiente. Ofreciendo a otros compartir nuestra comida o proveyendo alimentos a aquellos que no tienen lo que comer, y muy especialmente a los huérfanos y a las viudas. (SH ‘A 529:2).

Maimónides dijo lo siguiente sobre este último punto: “El que cierra las puertas de su casa [a los necesitados] y come y bebe junto con su esposa e hijos, y no invita a comer y beber a los pobres, no está practicando la alegría de esta Mitzvá, sino la alegría de su propio estómago…”  (MT Yom Tob 6:18)

Moderación en la bebida

La alegría también requiere moderación:

“Durante Yom Tob (¡y esto incluye Simjat Torá!) una persona no debe beber demasiado (alcohol)… porque la embriaguez y la frivolidad no son parte de la Mitzvá de estar alegres: son parte de la vulgaridad y de la ignorancia… y (la Torá nos ordenó) alcanzar un nivel de felicidad que sea compatible con nuestro servicio a HaShem… y una persona no puede servir a HaShem desde la frivolidad, la ligereza mental o la embriaguez” (Idem., 6:19). “La manera más elevada de servir a HaShem es sintiéndose feliz de poder cumplir [Su voluntad observando] Sus mandamientos…”  (MT H. Sukka veLulab, 8:15).

Jag Saméaj.

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