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¿Debemos anular el sorteo?

¿Debemos anular el sorteo?

Una persona gana un sorteo, pero luego nota que no había cumplido con el requisito necesario para participar del mismo.

Pregunta

Al igual que en el caso ‘Probabilidad y Halajá, ¡este caso nos ocurrió a nosotros! Tras la alegría de haber concluido el programa de estudios Bohu Jeshvón, en Osher Beyosher procedimos a realizar el sorteo de 500 dólares anunciado, con dos testigos y filmado, para mayor transparencia, como solemos hacer. La ganadora fue una señora a quien llamamos por teléfono inmediatamente para anunciarle la buena noticia. Tras la agradable sorpresa, nos compartió su sorpresa y agradecimiento, pero sobre todo lo bueno que le había resultado el programa de estudios, y particularmente el haber podido estudiarlo en familia, lo cual naturalmente nos llenó de satisfacción. Sin embargo, unas horas más tarde, la señora nos devolvió el llamado con la siguiente inquietud: ‘nosotros estudiamos Bohu Jeshvón como grupo familiar, y cuando conté la hermosa noticia a mi familia, uno de mis hijos me recordó que una de las condiciones para poder participar del sorteo era haber terminado de estudiar todo el material educativo, y en casa ¡no todos lo habíamos estudiado en su totalidad!, y me sugirió que les consultara a ustedes quién de nosotros fue el que ganó, pues podría haber un error.

Y he aquí la pregunta: ¿quién fue el ganador? Si el ganador fue uno de los que terminó el programa, bien, pero si no, ¡no quisiéramos bajo ningún concepto recibir un dinero que no nos corresponde!; de hecho, ¡noté que yo tampoco lo había concluido!’ Con pesar, le informamos a la señora que ¡ella misma había sido quien gano el sorteo! Evidentemente, debíamos consultar qué dice la Halajá en un caso así: ¿acaso debemos anular todo el sorteo, tal como marca la lógica, o quizás podríamos darle a la señora unos días más bajo el compromiso de concluir el estudio de lo que le faltó, y quedarse con el premio?

Respuesta

El Dayán nos realizó una pregunta crítica: ‘Si la señora les hubiera pedido participar del sorteo sin haber concluido todo el programa, pero comprometiéndose a terminarlo unos días después del sorteo, ¿ustedes habrían aceptado que ella participara igual, o no?’

La respuesta fue muy clara: ‘tres días atrás otra señora nos escribió explicándonos que por la festividad de Sucot tuvo muchísimas tareas y gente invitada, y como no alcanzó a concluir el estudio, pidió permiso para participar igual del sorteo tomando el compromiso de concluirlo ¡un día después del mismo! Nuestra respuesta a esa señora fue que al ser algo público, y que ya se anunció, no podemos modificar la fecha ni permitir la excepción, pues no sería correcto de nuestra parte’.

Siendo así, nos dijo el Daián, entonces lamentablemente el primer sorteo no tuvo valor como tal, y deberán realizar uno nuevo.

Cabe aclarar que tanto la señora como su familia se alegraron mucho de poder notar a tiempo que ese dinero no estaba destinado para ellos, y habría sido un error recibirlo.

Querido lector: nuestros sabios nos enseñan que nunca debemos aprender una Halajá a partir de otra que aparenta ser igual o similar. Por favor, no saques conclusiones de los casos aquí presentados; dirígete a tu Rabino para clarificar qué debes hacer tú en tu caso.

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