728 x 90

En misión

En misión

Sivan Rahav Meir (Desde Israel)

Hace unos días estuve en una reunión de padres para el nuevo el año escolar. Me senté junto a otras madres en pequeñas sillas escolares, cuando la maestra comenzó a explicar sus planes para el próximo ciclo lectivo. Llegué allí después de un día lleno de actividad, y así, con el agradable discurso de la maestra y las pinturas infantiles en las paredes, me sentí adormecer. Literalmente luché por mantener los ojos abiertos. 

De repente vi en mi celular un mensaje de una de las madres del salón: “No puedo llegar. ¿Quién me resume lo que dice la maestra?” En un instante desperté. “Yo!” le mandé un mensaje de vuelta y a partir de aquel momento todo cambió. Empecé a escribir los puntos: cuáles son las reglas y qué es permitido enviar para la merienda de las diez de la mañana, cuáles son los detalles sobre el transporte y actividades extra curriculares y cómo celebrar un cumpleaños en la clase. 

¿Qué pasó allí? Recibí una tarea. Cuando tienes una tarea con propósito, inclusive si es pequeña, te llenas de energía.  

El regalo más grande que puedes dar a alguien es darle la oportunidad de hacer algo por alguien, de que alguien pueda necesitar de su ayuda. 

Esto es exactamente lo que nos imparten Abraham y Sara en la porción de la Torá de esta semana: El sentido de tener una misión. 

Al final de la noche envié a todas las madres que pidieron, un resumen detallado de la reunión de padres, pero aprendí mucho más esta noche que los simples detalles sobre el horario de escolar y las fechas de vacaciones. 

Noticias Relacionadas