728 x 90

El Bar Mitzvá del Rabino Lau

El Bar Mitzvá del Rabino Lau

Sivan Rahav Meir

3 de diciembre de 2020

Hace unos días el Rabino Israel Meir Lau, conversó via zoom, con estudiantes de la Yeshivá Ort Maalot. Se le pidió a el que transmitiera un mensaje a los jóvenes Bar Mitzvá que tuvieron que renunciar a la gran fiesta debido al corona y les contó una historia sorprendente y no conocida: “Durante meses leí y me preparé en la parashat Shlaj, para mi Bar Mitzvá”, contó el Rav, quien llegó a Israel huérfano, sobreviviente del Holocausto y creció en casa de su tío.  

“En la sinagoga en Kiriat Motzkin había un judío llamado Rav Moishe que siempre leía la Torá. Los gabaim (encargados de la sinagoga) se habían olvidado avisarle que en el Shabat por venir sería el Bar Mitzvá del joven Israel Lau. Así que, en Shabat, cuando yo estaba subiendo a la Bimá (el estrado donde se lee la Torá) por un lado, el subió por el otro. El gabai le dijo: ‘Moishe, hoy tu no vas a leer, el niño Bar Mitzvá leerá’. Rav Moishe contestó: ‘pero no me dijeron nada’, a lo que el gabai replicó: ’pues te lo estamos diciendo ahora’. En respuesta Rav Moishe dijo: “¿Todos los años he leído la Torá aquí de manera voluntaria y justo ahora, cuando la sinagoga está repleta y gente de todo el país ha venido para honrar al niño huérfano, sobreviviente del Holocausto, ustedes me dicen que baje del estrado?’” 

El habló casi en llanto. Yo estaba parado allí con mi talit puesto, pero vi que él estaba tan sentido que me acerqué a él y le dije: “Reb Moishe, yo aún soy joven, espero que aun tendré muchas oportunidades más en la vida para leer de la Torá. No quiero quitarle este merito”. Bajé de la Bimá y fue él quien leyó la parasha del Shabat de mi Bar Mitzvá.” 

El Rav Lau de hecho tuvo, desde entonces, una cantidad enorme de oportunidades de hablar, leer y presentarse en público.  

La conversación con los jóvenes terminó así: “Creo que ésta fue mi primera Miztvá -la Mitzvá de conceder- que observé como adolescente obligado a cumplir Mitzvot.  

En aquel instante vi a un judío dolido, un judío el cual todo su sentido de honor y deleite dependen de leer la Torá en una sinagoga repleta.  

Recuerden: No perdemos nada cuando hacemos concesiones. Mazal Tov”.

Noticias Relacionadas