Rav Dr. Abraham Twerski Z”L
El malvado brujo, Bilaam, hizo todo lo posible para destruir a Israel con maldiciones, pero Hashem frustró sus planes, y así tergiversó su lengua que sus palabras salieron en bendiciones en lugar de maldiciones.
Al ver que sus esfuerzos fueron infructuosos, Bilaam recurrió a otra maniobra. Sabiendo que Hashem desprecia el libertinaje, arregló que las mujeres midianitas seduzcan a los Iehudim para que cometan prostitución. Esto en verdad enojó a Hashem, y veinticuatro mil Iehudim murieron a consecuencia de una plaga.
Bilaam era un enemigo acérrimo, pero no podía dañar a Israel. Sin embargo, cuando los Iehudim se rindieron al libertinaje, se convirtieron en su peor enemigo.
Podemos defendernos de enemigos externos, pero somos vulnerables a dañarnos a nosotros mismos por un comportamiento sexual inapropiado.
















