Sivan Rahav Meir (Desde Israel)
Una vez le preguntaron al rabino Yisrael Meir HaCohen (“Hafetz Jaim”) qué debe hacer una persona que casi ha llegado al final de la oración y descubre que no pensó y casi no se compenetró en ninguna de las palabras que dijo. Él contestó: “Que empiece inmediatamente a prestar atención y a compenetrarse en cada palabra en ‘Aleinu Leshabéaj’ (el último pasaje de la oración).
O sea: en vez de desalentarse por aquello que perdiste, obtiene algo bueno a partir de ahora. Un logro, aunque sea parcial, también es importante.
Cuando Iaacov Avinu escuchó que Esav marchaba hacia él con 400 hombres, sintió temor. La Parashá describe cómo dividió a sus hombres en dos campos -si uno fuese atacado, por lo menos el segundo se salvaría-.
Nuestros comentaristas explican que Iaacov define aquí un principio importante para la vida: “Si Esav va a un campamento y lo ataca, el campamento restante podrá sobrevivir”. Es decir, Iaacob no se desespera de la situación, sino que trata de salvar lo que es posible. Incluso un poco es bueno. La vida no es todo o nada, la sabiduría también es saber lograr lo que sea posible, salvar algo, tener una parte.
El rabino Najman de Breslav explica que no tiene sentido esperar un estado de perfección. Inclusive si no conseguimos estudiar/ hacer voluntariado / comer / sobresalir / cambiar como soñamos, no debemos dejar de intentarlo. Uno siempre puede alcanzar un éxito parcial, tener algo pequeño, lograr incluso un poco.
Rav Najman repite una y otra vez la palabra “lograr”, que es muy apropiada para nuestra generación. Uno debe buscar, a lo largo del día oportunidades para obtener algo bueno.
Y eso es lo que hiciste en el último minuto. Lo lograste.
















