Foto: Sacrificio de Isaac. Artista: Carravagio. Crédito de la fotografía: WIkimedia
El final de la parashá (Bereshit 22), describe cómo Di’s le ordenó a Abraham, como su décima y última prueba, ofrecer a su hijo Itzjak como olah, una ofrenda quemada, en una de las montañas que Dios le mostraría en la tierra de Moriah.
Los pasukim y los mefarshim entran en gran detalle sobre la preparación. Avraham se despertó temprano, cortó árboles para leña (en caso de que llegaran a Har Moriah y no hubiera leña allí). Los pasukim describen cómo preparó el “ma’ajelet”, el cuchillo y las herramientas para hacer fuego. Cómo urdió una intrincada artimaña con Sara, diciéndole que llevaría a Itzjak a la yeshivá de Shem en Hebron. Es por eso de que llevó a Eliezer e Ismael con él, como parte de esta artimaña. Los pasukim continúan explicando cómo Avraham e Itzjak estaban sincronizados en todo momento, “Vayeiljú ShneihemYajdav”. Cómo el ietzer hará intentó hacer tropezar a Abraham repetidamente, pero fracasó. Cómo Abraham construyó el mizbéaj él mismo, mientras escondía a Itzjak en una caja para que no se lastimara de ninguna manera y desarrollara una imperfección, volviéndolo no apto para un sacrificio.
Luego llegamos al meollo del asunto. Abraham coloca la leña sobre el mizbéaj, ata a Itzjak y lo coloca sobre la leña, toma el cuchillo y se prepara para sacrificarlo.
Quiero hacer una pregunta sencilla: ¿Quién dijo algo acerca de atar a Itzjak? Hashem ciertamente no le dijo a Abraham que atara a Itzjak, Él le dijo que ofreciera a Itzjak como olah. Si examinas las halajot de Korbán Olah (y shejitá en general), en ninguna parte dice que tienes que atar al animal antes de sacrificarlo. De hecho, hasta la época de Yohanan Kohen Gadol en el segundo Beit Mikdash, los animales nunca fueron atados antes de la shejitá. Yohanan Kohen Gadol instituyó que se instalaran anillos en el piso de la azará para sujetar a los animales, para hacer más fácil la shejitá (Sota 48a), ¡pero esto no es obligatorio!
¿No es un poco extraño que todo este capítulo se llame Akedat Itzjak – el atar (atadura) de Itzjak, cuando no hubo ninguna orden de atarlo?
¿Qué utilizó Abraham para atar a Itzjak? Nadie lo sabe, ¡porque no lo dice en ninguna parte! Abraham preparó meticulosamente todos los componentes para el mandamiento: cortó la madera, preparó el cuchillo, el fuego. Si el propósito central del ejercicio era atar a Itzjak (¡Akeda!), ¿por qué la Torá (o Jazal, o cualquiera de los mefarshim ) no nos dice qué se utilizó para atarlo?
En cambio, los cuernos del carnero que fue sacrificado en lugar de Itzjak tienen un enorme significado simbólico (el Shofar que se toca en el Monte Sinaí y el Shofar que se tocará en el tiempo del Mashíaj). De hecho, Jazal dice que ninguna parte del carnero quedó sin usar: cada pequeño trocito tenía un simbolismo intrincado. ¿Qué pasa con la cuerda, el cordel, el cuero o lo que fuera que se usara para atar a Itzjak? ¿Acaso no tiene algún significado? ¿Acaso eso no sobrevivió durante milenios y un día se usará para algo trascendental? ¿Qué simboliza más la Akedá, el “atar”, que la “cuerda” que se usó para atar a Itzjak?
¡Silencio!
¡Todo el episodio de Akeida no menciona el título de Akeda en sí! Y la pregunta es ¿por qué?
La única explicación detallada de la Akedá real, la atadura, se encuentra en el Midrash (Tanjuma 22:23, Targum Yonatan 22:9 y con un poco más de detalle en Vayikrá Rabá 30:10). Abraham ató las manos de Itzjak detrás de su espalda y también sus pies y luego ató sus manos a sus pies y lo colocó boca abajo sobre la madera. Sin embargo, la iniciativa de hacerlo provino de Itzjak. Itzjak le dijo a Abraham: “Átame bien para que no te dé una patada por error y entonces sea responsable de la pena de muerte”.
¿Puedes imaginarte eso? Abraham está a punto de cortarle el cuello a Itzjak con el cuchillo y lo único que le preocupa a Itzjak es que accidentalmente le haga algo a su padre por lo que podría ser pasible de “pena de muerte”?
De estos midrashim ahora se hace claro por qué Abraham no preparó nada especial para atar a Itzjak, no era parte de su plan original. Si lo hubiera sido, lo más probable es que hubiera sido preparado con la misma dedicación meticulosa que la madera, el cuchillo y el fuego. La parte de atar no fue algo ordenado por Di’s, ¡fue una iniciativa sorpresa de Itzjak! El cordón, soga, etc., o lo que sea que se utilizó al final para atarlo, no tiene un significado simbólico, como los shofarot del carnero, porque el significado de ello no era el material, sino la iniciativa. De hecho, todo el episodio fue nombrado posteriormente debido a esa iniciativa. Es recordado por toda la eternidad como Akeidat Itzjak, la atadura de Itzjak – ¡porque Itzjak le pidió a su padre que lo atara para que no lo pateara involuntariamente!
Dios no le dijo a Avraham que atara a Itzjak. Itzjak leyó la situación y dijo: “Si accidentalmente y sin intención pateo a mi padre, seré pasible de la pena de muerte y luego si Abraham me mata, ya no será como una olah como Dios quiere, sino simplemente ejecutando la sentencia de muerte requerida por la halajá (Shemot 21:15)”. Itzjak había pensado en una faceta en la que Abraham no había pensado. Dios no le ordenó a Abraham que escondiera a Itzjak en una caja hasta la Akedá tampoco para evitar que incurriera en una mancha – esa fue la iniciativa de Abraham. Ahora Itzjak agregó una iniciativa propia, con el propósito de glorificar el mandamiento de Di’s. Este acto desinteresado de Itzjak transformó el juicio de Abraham en un juicio tanto de Abraham como de Itzjak y es recordado por siempre… en el nombre de Itzjak – Akedat Itzjak.
















