Foto: Noah Silliman / Unsplash
Investigadores de la Universidad Bar-Ilan, de Israel, llevaron a cabo una investigación que confirmó que estar solo puede debilitar la identidad social y tener “amplias implicaciones” en los procesos grupales y la cohesión de la sociedad.
Si bien la soledad es un fenómeno prevalente experiencia humana universal, “sus efectos sobre la identidad social permanecían en gran parte inexplorados”, señaló un reporte de la universidad israelí.
La investigación incluyó cinco experimentos con 1.312 participantes y exploró cómo la soledad afecta los resultados a nivel grupal, mostrando que puede hacer que las personas se sientan menos conectadas con sus grupos y menos valoradas.
Según el estudio, cuando las personas se concentran en sí mismas mientras están solas (lo que se conoce como “mentalidad de soledad”), es más probable que perciban a sus grupos como menos valiosos y sientan una sensación reducida de conexión.
“Por el contrario -apuntó el informe-, pensar en estar con otras personas o en contextos sociales puede mejorar la autoestima del grupo y fortalecer la identidad social”.
Esos momentos fugaces de soledad
“Nos sorprendió descubrir que incluso la simple actitud de estar solo tenía implicaciones significativas para los procesos grupales”, dijo el profesor Liad Uziel, del Departamento de Psicología de la Bar-Ilan, quien lideró el estudio junto a la investigadora Martina Seemann, de la universidad Chemnitz de Alemania.
Uziel afirmó que el estudio “nos ayuda a entender cómo incluso los momentos fugaces de soledad pueden afectar el comportamiento social en general, incluida la forma en que nos relacionamos con nuestros grupos”.
Foto: El profesor Uziel (Crédito de la foto: Universidad Bar-Ilan).
Más allá de su importancia psicológica, el estudio es oportuno en vista de la pandemia de COVID-19, que obligó a muchas personas a aislarse físicamente y aumentó la prevalencia de métodos de comunicación impersonales en línea.
“Mientras la sociedad lidia con el creciente aislamiento social y su impacto en la salud mental, el estudio ofrece información importante sobre cómo la soledad puede contribuir a desafíos sociales más amplios, como la soledad y la alienación”, remarcaron desde la Universidad Bar-Ilan.
Además, el estudio se relaciona con el impacto del trabajo remoto en los esfuerzos de formación de equipos en el lugar de trabajo.
Más solos que nunca
“Esta investigación es especialmente relevante hoy en día, ya que las personas se encuentran más solas físicamente que nunca”, agregó Uziel. Comprender cómo estar solo “afecta la identidad grupal podría ser clave para abordar la alienación social”, subrayó el profesor israelí.
Los resultados del estudio, que fueron publicados en la revista especializada British Journal of Psychology, “tienen implicaciones significativas tanto para los individuos como para la sociedad en su conjunto”, señaló el reporte de la universidad.
“Sugiere -completó el informe- que la soledad no es simplemente una experiencia personal sino un estado que puede influir en la dinámica grupal y contribuir a la fragmentación social”.
















