Sivan Rahav Meir
La Parashá de esta semana, Parashat Itró, es la quinta Parashá del libro de Shemot – Éxodo. La Parashá nos lleva al pie del Monte Sinaí, a este acontecimiento histórico y eterno: el pueblo de Israel recibe los Diez Mandamientos.
El evento en el Monte Sinaí es un acontecimiento transcendental, con un impacto histórico sin precedentes. Leemos sobre una manifestación Divina histórica ante todo un pueblo, y sobre principios que desde entonces se convirtieron en obligaciones sagradas y morales que toda la humanidad adoptó: no asesinar, no robar, un día de descanso semanal, honrar a los padres, oponerse a la idolatría. De estos diez principios, por supuesto, derivan también muchísimos mandamientos y leyes detalladas.
Hay un detalle interesante: la palabra que más se repite en los Diez Mandamientos es “no”. La misma aparece 13 veces. Los Diez Mandamientos no son una declaración de derechos humanos, sino una declaración de deberes humanos. Es un llamado a todos nosotros de construir una sociedad con límites y autocontrol.
Fíjense que el nombre de la Parashá en la que el pueblo de Israel recibe la Torá no lleva el nombre de Moisés, sino el de Itró -suegro de Moisés-, quien no era judío, se convirtió y se unió al pueblo de Israel. Al comienzo de la Parashá, antes de la entrega de la Torá, él le da a Moisés importantes consejos sobre delegar autoridad y nombrar personas que lo ayuden.
Esto no es sólo historia, esto también ocurre ahora: nuestros comentaristas nos invitan a sentirnos nuevamente al pie del Monte Sinaí, a imaginar la entrega de la Torá, y a alegrarnos y emocionarnos con los Diez Mandamientos, que recibimos otra vez esta semana.
¡Shabat Shalom!
















