Sivan Rahav Meir
¿Qué es lo que retrasa la Redención en nuestra vida? ¿Qué es lo que frena la salida de Egipto? No solamente el Faraón sino nosotros mismos también.
En la porción de la semana Moshé Rabeinu se acerca al pueblo y de su boca salen las buenas nuevas sobre la maravillosa liberación, pero ésta es la reacción que el recibe del pueblo: “Debido al espíritu quebrado de ellos y el trabajo pesado, no escucharon a Moshé”.
Que decepción. Hay aquí dos “enemigos” que no les permitió salir hacia la libertad: tanto el pesado trabajo físico cuanto el espíritu quebrado. El cuerpo estaba cansado y el espíritu también. No les quedaba ningún espacio en el corazón para soñar grandes sueños. Lo urgente tomó el lugar de lo que era importante.
Comentaristas de la parashá nos invitan a poner atención a estos dos “enemigos”, el espíritu quebrado y el trabajo pesado para que nosotros no perdamos la oportunidad de salir de nuestro propio Egipto. ¿Qué podemos hacer? Nuestros sabios cuentan que el Shabat es una de las formas de salir de una situación así. Shabat neutraliza el trabajo pesado ya que en Shabat no hacemos ningún trabajo físico, y también lo hace con el espíritu quebrado ya que nos desconectamos en el trascurso de este día de todas las preocupaciones, las tensiones y las distracciones que tenemos en el día a día. Así es posible dejar espacio para el alma, para las cosas que tienen sustancia, para los sueños.
Shabat Shalom
















