Sivan Rahav Meir
Es importante para mí publicar esta lista todos los años, ya que el sentir no es suficiente. Recibimos hoy Yom HaShoá, en el día del Holocausto, con grandes dosis de emoción, de historias, recuerdos y lágrimas, pero en mi opinión también hay que agregarles hechos fríos y duros. Así que he aquí una lista preparada por el profesor Yosef Ben Shlomo.
6 hechos históricos que son necesarios conocer y memorizar:
1. “Judenrein” – por primera vez en la historia de las naciones, un gobierno buscó la destrucción completa de otra nación, la cual, en su mayoría no vivía en absoluto en su territorio. El objetivo no era expulsarla de un determinado territorio, sino borrarla por completo del mundo entero. En los documentos nazis sobre el número de judíos en el mundo, que debían ser destruidos, también se encontraba la minúscula comunidad de 200 judíos de Albania.
2. No hubo disidentes – en la Conferencia de Wannsee se decidió por unanimidad implementar la “Solución Final”, sin una sola objeción. Un foro amplio, respetado y público tomó la decisión, y nadie se opuso.
3. Los alemanes estaban actuando en contra de sus propios intereses – Alemania estaba perdiendo la Segunda Guerra Mundial, pero actuó irracionalmente: en lugar de invertir en la lucha contra las fuerzas enemigas, los alemanes continuaron “desperdiciando” energía en el exterminio de los judíos.
4. No estaban locos – los asesinos eran hombres de familia, profesionales, educados y cuerdos. Millones de personas comunes no vieron ningún problema en participar en este gran proyecto de exterminio.
5. Los campos de concentración no fueron bombardeados – Las fábricas de exterminio continuaron operando sin que ninguna de las naciones occidentales aliadas las detuviera, sin que los ejércitos aliados intervinieran, mientras que las fábricas de municiones eran bombardeadas con regularidad.
6. No hay salida – A diferencia de la capacidad de afrontar otros decretos y persecuciones a través de la Historia, en este caso los judíos no tenían la opción de ser salvados cooperando con el enemigo, o a través de la deportación o conversión. La muerte era la única opción que les esperaba.
Hoy, frente a la negación de que el Holocausto haya ocurrido, frente a la ignorancia y el olvido, frente a las afirmaciones de que no fue en absoluto un evento único o un evento anti-judío, vale la pena recordarlo. Mas bien es una obligación recordar.
















