Sivan Rahav Meir
Estas palabras están dedicadas al éxito de los combates en el norte y en el sur, y para la paz del pueblo de Israel en todos los frentes.
El último Shabat del año 5784 está a la vuelta de la esquina. Después de un año particularmente desafiante, ¿cómo se ingresa al Año Nuevo? El discurso de despedida de Moshe Rabeinu incluye principios importantes para la entrada a la tierra de Israel y para comenzar el año.
Este es el último Shabat del año. Muchos tienden a hacer algo especial, a añadirle algo, a honrarlo más que todo el año.
Al finalizar este Shabat, los Ashkenazim también comienzan a decir Selijot, en preparación para Rosh Hashaná, que comenzará esta semana, el miércoles por la noche y durará dos días, conectándose así al próximo Shabat.
Esta semana leeremos dos parashiot: Parashat “Nitzavim” y Parashat “Vayelej”, la octava y novena parashá del Libro de Debarim (Libro de Deuteronomio). Estas son las palabras de despedida de Moisés del pueblo de Israel, su testamento para nosotros.
La Parashá habla de la capacidad de volver atrás y reparar las cosas. Moshé Rabeinu está lleno de mensajes alentadores. Aprendemos de los versos que es posible, que las metas que él plantea ante el pueblo de Israel son muy cercanas: “Porque esta mitzvá que te prescribo hoy no está oculta, no está lejos para ti, ni está fuera de alcance. Tampoco está en el cielo … por el contrario, la Torá está muy próxima a ti, en tu boca y en tu corazón para que la lleves a la práctica.”
Este Shabat también finaliza la secuencia de las siete Haftarot de Nejamá -de consuelo-. Desde Tishá Be’av hasta este Shabat hemos leído, en cada Shabat, versos de consuelo, y la Haftará de este Shabat habla de alegría, redención y regreso a la tierra de Israel. Un versículo famoso de Haftará es: “Yerushalaim, sobre tus muros puse guardias, todo el día y toda la noche “.
Shabat Shalom, Shana Tová-Feliz Año y que seas inscrito y sellado en el libro de la vida.














