Sivan Rahav Meir
1. La Parashá de esta semana que leeremos este Shabat es Parashat Ekev, la tercera del Libro de Devarim, el Libro de Deuteronomio.
2. Continuamos con el conmovedor y fascinante discurso de despedida de Moisés, quien se separa del pueblo de Israel antes de morir y, en esencia, nos deja su herencia a cada uno de nosotros, incluso aquí y ahora.
3. La raíz de la palabra “ahav” (palabra en hebreo que significa amar) aparece en la Torá 42 veces, de las cuales 23 en el Libro de Deuteronomio, y dentro de este libro aparece en nuestra Parashá 8 veces. Moisés nos pide que guardemos los mandamientos por amor, con alegría y entusiasmo. Se nos pide amar: “Que sigas en todos Sus caminos, que Lo ames”, pero también se nos dice que somos amados: “Sólo tus ancestros el Señor anheló y amó”.
4. La semana pasada, la primera parte del “Shemá Israel” apareció en la Parashá. Y esta semana, la continuación de la lectura del Shemá: “Si obedecen Mis mandamientos que les ordeno hoy”. Esta porción de “Si obedecen” habla de recompensa y castigo. Detalla las bendiciones que resultan de apegarse a la Torá y cumplir los mandamientos, y las graves consecuencias que pueden ocurrir si les damos la espalda.
5. Después de la lectura de la Parashá leemos la Haftará. Ésta es la segunda Haftará de la serie de Haftarot de Consuelo que leemos después de Tishá BeAv, la cual trae palabras de aliento que han dado fuerza y esperanza a todas las generaciones anteriores, frente a todos los desafíos. He aquí un adelanto: “Pues el Señor consolará a Tzión, consolará todas sus ruinas. Y convertirá su desierto en Edén, y su devastación en el Jardín del Señor. Regocijo y alegría habrá allí, voces de agradecimiento y son de música”.
Que tengamos este mérito,
Shabat Shalom.
















