Sivan Rahav Meir
El coronel Assaf Hamami, quien cayó en las batallas de Simjat Torá, fue enterrado esta semana en un cementerio en Israel. Gueula Rabi del Kibutz Kerem Shalom me envió una foto de una visita de Hamami al kibutz. Durante los terribles días en que las bombas provenientes de Gaza penetraban intensamente en la zona, la gente de Kerem Shalom vivía bajo la constante amenaza de las alarmas.
La manera que la gente del kibutz encontró para sobreponerse a cada ataque consistía en una ceremonia emotiva de plantar en el lugar de la caída. Tras la caída de un misil, invitaban al público a una ceremonia para plantar un árbol en el hueco que el misil había creado.
“Si el enemigo ya ha hecho el trabajo por nosotros y ha cavado un hoyo”, explicaban, “¿por qué no aprovecharlo para plantar? Para cultivar algo bueno, verde, fresco, que antes no estaba aquí.”
En esta ceremonia, se ve a Hamami emocionado, plantando un árbol junto con los niños del kibutz y diciendo: “Gracias por invitarme”.
“Se han abierto muchos huecos aquí”, me comentaron esta semana en el kibutz, el cual actualmente está acogiendo a nuevas familias. “Hay muchos vacíos que llenar, muchas carencias. Pero, esta semana, la foto de Hamami sembrando una planta en uno de esos huecos les infundió esperanza. Éste es su testamento. El crecer a partir de las dificultades”.
















