Sivan Rahav Meir
1. La Parashá de esta semana es Parashat Jaié Sarah la cual describe el fallecimiento de nuestra Matriarca Sarah. Abraham la llora, se despide de ella y pide enterrarla en la Cueva de los Patriarcas, en la ciudad de Hebrón. Insiste en llevar a cabo largas y detalladas negociaciones para pagar por esta porción de tierra, para que todos sepan que esta le pertenece. Más adelante en la Parashá, nuestro Patriarca Abraham también fallece y es enterrado en la Cueva de los Patriarcas, junto a Sarah.
3. Después del entierro de Sarah, Abraham mira hacia el futuro y comienza la búsqueda de una esposa adecuada para su hijo Isaac. Debe encontrar a alguien digna de continuar el glorioso linaje del pueblo judío. Envía para ello a su siervo, Eliezer, con la misión de buscar a alguien de su familia, y no de entre las hijas de los cananeos de la zona.
4. Además había otro criterio importante que la futura esposa debía cumplir: la prueba de la bondad. Eliezer, el siervo de Abraham, hace una especie de “prueba”: llega al pozo, se encuentra con Rebeca y le pide que le brinde agua para beber. Rebeca no sólo le da agua a él, sino también sus camellos. En otras palabras, da mucho más de lo que se le pide. Ésta es la señal de que Rebeca es digna de ser una de las Matriarcas de la nación. Ni el dinero ni la belleza, ni los títulos ni los honores, sino las nobles cualidades personales son la clave. Isaac y Rebeca se casan, y de ellos continúa la historia de todos nosotros, hasta el día de hoy.
5. En este Shabat, el “Shabat de Jaié Sarah”, es un Shabat en el que decenas de miles de personas acuden tradicionalmente a la ciudad de Hebrón, a la Cueva de los Patriarcas. Este Shabat también se llama “Shabat Mebarjim”, ya que es el Shabat anterior a Rosh Jódesh -al principio de un nuevo mes-, y en él se bendice el nuevo mes que está por empezar. Rosh Jódesh Kislev será el próximo viernes.
Shabbat Shalom.
















