Foto: El Tribunal Supremo de Israel en Jerusalén. Foto: Wikimedia Commons.
El gobierno israelí ha aprobado la creación de una comisión de investigación “independiente” para examinar los fallos que permitieron el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Sin embargo, en una decisión duramente criticada por la oposición y contraria a la recomendación del Tribunal Supremo, el panel no será una comisión estatal formal de investigación. En cambio, su mandato, facultades y alcance serán determinados directamente por los ministros del gobierno.
Según la decisión, la comisión recibirá plenos poderes de investigación y deberá estar compuesta de manera que garantice “la mayor confianza pública posible”.
El primer ministro Benjamin Netanyahu constituirá un comité ministerial especial encargado de definir el alcance de la investigación, los periodos que se revisarán y las facultades que tendrá. El comité dispone de 45 días para presentar sus recomendaciones.
Durante el último año, el gobierno se ha resistido repetidamente a las peticiones de crear una comisión estatal, argumentando en un principio que dicho organismo no podría operar en tiempos de guerra. Posteriormente, algunos ministros acusaron al presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, de ser incapaz de nombrar a un presidente imparcial.
Pero el 15 de octubre, el Tribunal Superior de Justicia dictaminó que no existía “ningún argumento sustancial” en contra de la formación de una comisión estatal, dando al gobierno 30 días para responder.
Netanyahu sostiene que la responsabilidad de los fracasos del 7 de octubre recae principalmente en los organismos de seguridad israelíes, más que en los líderes políticos.
Sus críticos lo acusan de haber creado una investigación más débil y controlada por el gobierno, diseñada para limitar el escrutinio de sus decisiones, socavando la posibilidad de una rendición de cuentas plena por el ataque más mortífero en la historia de Israel.
(i24 News)
















