La 41ª Conferencia Internacional anual de Emisarios de Jabad-Lubavitch, también conocida como Kinus Hashlujim, reúne a más de 6.500 rabinos y líderes de los 50 estados de EE. UU. y de más de 100 países y territorios de todo el mundo.
Cada año, la conferencia sirve de plataforma para nuevas iniciativas, desde nuevos centros Jabad y mikvaot hasta plataformas innovadoras como OneMitzvah.org. El año pasado, pocos días después del asesinato del rabino Zvi Kogan, HY”D, se anunció la financiación inicial para 100 nuevos centros en su memoria. Estos compromisos de Kinus tienen un gran impacto que trasciende el salón de banquetes, transformando la vida judía en todo el mundo.
El programa de este año presentó historias impactantes de resiliencia y ayuda humanitaria en circunstancias extremas.
En Montego Bay, Jamaica, el rabino Yaakov Raskin vive su judaísmo en un entorno marcado por la distancia, los recursos limitados y las violentas tormentas. Hace apenas unas semanas, el huracán Melissa azotó la isla con vientos de 298 km/h, destrozando ventanas e inundando la Casa Jabad. Sin electricidad ni comunicación, los Raskin se refugiaron en la oscuridad del mikve, protegiendo a su familia y sus rollos de la Torá. Su segmento, “Shlijhut a través del fuego y el agua”, refleja la silenciosa fortaleza necesaria para mantenerse firme cuando todo lo demás se desmorona.
En “De un ejército a otro”, el sargento de la Infantería de Marina de EE. UU., Ben Crage, y el capellán de la Fuerza Aérea, el rabino Levi Pekar, reflexionan sobre el llamado del Rebe a defender la vida judía en cualquier circunstancia, especialmente en el frente de batalla. Para Crage, las enseñanzas del Rebe le ofrecieron un marco para profundizar su identidad judía durante su servicio militar; para Pekar, es una misión ayudar a otros a hacer lo mismo.
Se completará y dedicará un rollo de la Torá en memoria del rabino Moshe Kotlarsky A”H, el querido vicepresidente de Merkos L’inyonei Chinuch y presidente de la Conferencia Internacional de Shluchim, quien dedicó su vida a cumplir la visión del Rebe de construir la vida judía en todo el mundo y garantizar que cada Shliaj tuviera el apoyo que necesitaba para tener éxito.
El banquete culminará con el emblemático Pase de Lista Internacional, en el que representantes de cada continente se ponen de pie al mencionarse sus países. Desde París y Sídney hasta comunidades aisladas donde la vida judía depende de una sola familia Shlijut. Este momento culminante muestra un movimiento que abarca todo el mundo para garantizar que ningún judío esté solo.
















