La administración Trump está impulsando un plan para establecer una enorme instalación militar que sirva como sede operativa de la Fuerza Internacional de Estabilización en el sur de Gaza, según documentos filtrados del Consejo de Paz citados en un informe de The Guardian el jueves.
Se espera que el complejo planificado abarque unas 1400 dunams (350 acres) y albergue a unos 5000 soldados. El perímetro estaría cercado con alambre de púas, de aproximadamente 1400 metros (unos 4593 pies) de largo y 1100 metros (unos 3609 pies) de ancho. Veintiséis torres de vigilancia blindadas montadas sobre remolques rodearían el sitio, que se prevé que incluya búnkeres fortificados, un campo de entrenamiento de armas ligeras e instalaciones de almacenamiento para equipo operativo.
La base se construirá en una zona llana dentro de la Línea Amarilla, en la Franja Sur, actualmente bajo control israelí. Empresas constructoras internacionales con experiencia en zonas de conflicto ya han inspeccionado la ubicación propuesta.
Los contratistas deberán realizar un estudio geofísico para identificar cavidades subterráneas e infraestructura del túnel antes de la construcción y seguir un protocolo definido si se descubren restos humanos durante el trabajo.
Un funcionario de la administración Trump se negó a comentar los detalles del acuerdo filtrado, pero enfatizó: “Como dijo el presidente, no habrá tropas estadounidenses en el terreno”.
El Consejo de Paz está presidido por Donald Trump, y su yerno, Jared Kushner, ocupa un puesto de liderazgo destacado. El organismo recibió un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU para establecer una fuerza temporal encargada de asegurar las fronteras, mantener el orden, proteger a los civiles y apoyar a las fuerzas policiales palestinas. Más de 20 países se han unido al consejo, entre ellos Indonesia, que ha propuesto desplegar aproximadamente 8.000 soldados.
A pesar de las esperanzas israelíes, los funcionarios indonesios han dejado en claro que no participarán en la desmilitarización de Gaza ni en el desarme de Hamás, lo que en efecto hace que la fuerza de mantenimiento de la paz sea inútil, similar a la fuerza de la FPNUL que operó en la frontera norte.
















