Después de días de ataques con misiles y drones iraníes contra su territorio, los Emiratos Árabes Unidos llevaron a cabo un ataque contra Irán el domingo.
Según informes, los emiratíes atacaron una instalación de desalinización iraní.
Los funcionarios israelíes creen que el ataque pretende principalmente servir de advertencia al régimen iraní, indicando su resolución sin entrar todavía de lleno en el conflicto, informó Ynet.
Sin embargo, si los ataques iraníes se intensifican, existe una posibilidad real de que los Emiratos Árabes Unidos se unan a la guerra más directamente, aunque sea en una capacidad limitada.
Más temprano el domingo, los Emiratos Árabes Unidos anunciaron que Irán había lanzado un nuevo ataque contra el país, disparando 16 misiles balísticos y 117 drones.
Desde el estallido de la guerra, Irán ha lanzado misiles y drones contra varios países del Golfo, incluidos los Emiratos Árabes Unidos. Las autoridades iraníes afirmaron inicialmente que solo atacaban bases militares estadounidenses, pero los países atacados también han reportado daños a instalaciones civiles. Entre los incidentes reportados se encuentran daños al edificio que alberga la embajada de Israel en Abu Dabi, donde dos israelíes resultaron levemente heridos.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, emitió lo que describió como una disculpa a los países vecinos, diciendo que Irán había decidido que “los estados vecinos no serán atacados a menos que un ataque contra nosotros se origine en su territorio”.
A pesar de esa declaración, poco después surgieron informes de ataques contra Baréin y Catar. Anteriormente, imágenes impactantes también mostraban un dron impactando el enorme aeropuerto internacional de Dubái.
















