Naama Green
En la víspera del 3 de Iyar de 5786 se conmemoró el 101.º aniversario del fallecimiento del rabino Yeshaya de Kerestir, de bendita memoria. A continuación, presentamos algunos datos que quizás desconocías sobre esta figura tan destacada.
El Tzadik de Kerestir
El rabino Yeshaya Steiner, conocido cariñosamente como Reb Shayaleh o “el Tzadik de Kerestir”, fue el fundador de la dinastía jasídica de Kerestir. Ejerció como rabino en la ciudad de Kerestir, cerca de Miskolc, en Hungría. Nació en 1851 y falleció el 3 de Iyar de 1925.
Una vida dedicada a la bondad
Muchas personas viajaban a su encuentro para escuchar sus palabras, recibir guía, bendiciones y salvación. Sobre todo, el rabino Yeshaya elevó la mitzvá de la bondad a la categoría de misión central de su vida. Día y noche, se aseguraba de que ningún judío pasara hambre, sin techo ni ropa. Su dedicación por ayudar a los demás era extraordinaria e inigualable.
Servicio personalizado a cada huésped.
Se supo en toda Hungría y más allá que en Kerestir la hospitalidad siempre estaba al alcance de todos, sin importar su condición social. Su casa estaba abierta a todos, desde las personas más distinguidas hasta los miembros más pobres de la sociedad. Quienes llegaban hambrientos y abatidos se marchaban satisfechos y reconfortados.
A pesar de su estatura, el rabino Yeshaya se ponía de pie y servía personalmente la comida a los numerosos visitantes que llegaban, incluso a aquellos que habían acudido en busca de su consejo o bendición. Su humildad era tan grande como su generosidad.
También era conocido por su extraordinaria paciencia. Muchos de los que acudían a su casa atravesaban momentos muy difíciles, algunos incluso con problemas mentales. Sin embargo, él trataba a todos con calidez y respeto, escuchando sus problemas sin juzgarlos.
Una tradición única de protección
Muchas personas exhiben su imagen como amuleto protector contra los ratones. Hasta el día de hoy, su imagen se puede encontrar en hogares, hoteles y almacenes, ya que se cree que ofrece protección contra las infestaciones.
Según un relato, un hombre con grandes almacenes de grano se quejó de que cientos de ratones habían invadido su propiedad. Nada de lo que intentó logró ahuyentarlos. El rabino Yeshaya convocó un tribunal especial y emitió un decreto ordenando a los ratones que se marcharan, y así lo hicieron.
Otra historia narra la de un hombre que desertó del ejército y fue condenado a muerte. Su familia acudió a implorar ayuda, y el rabino Yeshaya les aseguró que intervendría. Cuando el funcionario judicial fue a buscar el expediente, descubrió que había sido completamente devorado por ratones.
Un legado perdurable
En 2013, la estructura sobre su tumba fue renovada y ampliada. En los últimos años, un gran número de personas visita su lugar de descanso durante todo el año, especialmente en el aniversario de su fallecimiento. También se ha vuelto costumbre en muchas comunidades distribuir alimentos en su memoria, y en algunos lugares, existen programas de distribución de alimentos que funcionan durante todo el año en su honor.
















