Las autoridades argentinas iniciaron esta semana una investigación antiterrorista tras los ataques perpetrados contra varias instituciones judías en La Plata, ciudad ubicada a unos 80 kilómetros al sur de Buenos Aires, en un lapso de 72 horas. No se reportaron heridos en ninguno de los incidentes.
El primer ataque ocurrió la noche del jueves pasado, cuando unos asaltantes lanzaron un cóctel molotov contra la Biblioteca Max Nordau, rompiendo ventanas y causando daños materiales. El artefacto, cargado de combustible, no llegó a incendiarse. La biblioteca, fundada en 1912, funciona como centro cultural para la promoción del patrimonio judío argentino.
Tres días después, el domingo, el centro Jabad de La Plata también fue atacado en un incidente similar, según DAIA, la organización que agrupa a la comunidad judía de Argentina.
“Nos preocupa profundamente la recurrencia y el breve lapso en que se producen estos incidentes”, declaró DAIA en un comunicado.
La Secretaría de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y la Unidad de Delitos Complejos y Antiterrorismo de la Policía Provincial de Buenos Aires investigan ambos ataques. No se han anunciado detenciones.
La biblioteca Max Nordau ha comunicado que está reforzando la seguridad en respuesta al ataque.
La población judía de La Plata asciende a aproximadamente 2.000 personas. Argentina en su conjunto alberga la sexta comunidad judía más grande del mundo y la mayor de América Latina, con la mayoría concentrada en Buenos Aires.
















