Irán lanzó misiles balísticos y drones hacia Bahréin y Kuwait, que fueron interceptados la madrugada del sábado, según informó el gobierno de Bahréin, que instó a Teherán a detener los ataques contra sus vecinos del Golfo.
Irán afirmó haber atacado objetivos militares estadounidenses en ambos países, después de que Estados Unidos atacara instalaciones de vigilancia en la isla de Qeshm y cerca de Sirik, que según Irán se utilizaban para proteger las fronteras y “garantizar la seguridad de la navegación en aguas internacionales”. Teherán calificó el ataque como una violación del alto el fuego.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, llegó a Irán el sábado en el marco de los esfuerzos de mediación.
El ejército estadounidense afirmó haber derribado varios misiles y drones iraníes lanzados hacia el estrecho de Ormuz y los aliados árabes del Golfo, y haber atacado en respuesta algunas de las estaciones de radar de vigilancia costera de la República Islámica.
“Los drones de ataque representaban una amenaza inmediata para el tráfico marítimo regional”, declaró el Comando Central de Estados Unidos.
Según la agencia de noticias estatal IRNA, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó haber atacado la base aérea de Ali Al Salem, que alberga fuerzas estadounidenses en Kuwait, y la Quinta Flota de la Armada estadounidense en Bahréin.
El ejército estadounidense afirmó que no se habían registrado incidentes con personal estadounidense.
A principios de semana, drones iraníes causaron graves daños a una terminal de pasajeros en el principal aeropuerto de Kuwait, matando a una persona e hiriendo a decenas.
El ejército estadounidense mantuvo el bloqueo a los puertos iraníes en respuesta al control de Teherán sobre el estrecho, un corredor crucial para el transporte mundial de petróleo y gas natural. Los precios de la energía se han disparado, lo que plantea problemas políticos para el Partido Republicano del presidente estadounidense Donald Trump antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Trump parece estar cada vez más acorralado. Los negociadores estadounidenses e iraníes alcanzaron un acuerdo preliminar hace una semana para extender el alto el fuego por 60 días e iniciar una nueva ronda de conversaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, Trump ha exigido cambios no especificados, y los funcionarios iraníes no han dado ninguna señal pública de estar de acuerdo con el pacto.
(AP)
















