Sivan Rahav Meir
En tiempos difíciles, la Parashá de esta semana, Parashat Jukat, nos habla de dos líderes, dos hermanos, que dieron fuerza a nuestro pueblo. Ambos fallecen durante esta Parashá:
• Miriam la profetisa. Las mujeres durante la travesía por el desierto no participaron en el pecado del becerro de oro ni en el pecado de los espías. Estaban profundamente conectadas con la esencia de lo que estaban viviendo y con la fe. Nuestros sabios enseñan: “Gracias a las mujeres justas Israel fue redimido de Egipto, y gracias a las mujeres justas será redimido nuevamente”. Miriam fue la guía de esas mujeres. Les dio esperanza, les enseñó a creer en la redención y lo hizo con entusiasmo: mediante el canto, la alegría y la acción. Hay mucho que aprender de ella, y también de aquellas mujeres.
• Aarón el sacerdote fallece en esta Parashá, y todo el pueblo lo llora durante 30 días. ¿Por qué? Porque Aarón era alguien que “amaba la paz y perseguía la paz”. Se esforzaba por establecer la armonía entre las personas y entre esposo y esposa, fomentando la unidad y la fraternidad dentro del pueblo de Israel. Hasta hoy, sus descendientes, los sacerdotes- los cohanim, nos bendicen con la Bendición Sacerdotal, con amor.
Liderazgo no es solo liderazgo político. El mundo entero está pendiente de lo que sucede en la Casa Blanca y en Irán, pero esta Parashá nos recuerda que los líderes eternos también son personas de espíritu, de Torá y de educación. Esta es una semana para conectarnos con Miriam y Aarón, para ver de qué manera podemos continuar desarrollando las cualidades que ellos tenían. Y también para buscar en nuestras vidas líderes espirituales y figuras de este tipo, que nos fortalezcan para seguir adelante en el camino.
















