Sivan Rahav Meir
“¿Qué está grabado en nuestro corazón?”, preguntó anoche Rabí Moshe Shilat en un evento conmemorativo por el 3 de Tamuz, fecha del fallecimiento del Rebbe de Lubavitch, Menajem Mendel Schneerson.
“Nosotros (en Israel) estamos leyendo Parashat Jukat, que comienza con las palabras: ‘Zot jukat haTorá -Ésta es la ley de la Torá’”.
La palabra juká está relacionada con algo que está grabado, algo profundamente tallado en piedra. No es como tinta sobre papel ni algo escrito con un lápiz que puede borrarse; en una inscripción grabada, la escritura y la piedra se convierten realmente en una sola cosa.
El Rebe de Lubavitch nos llamó a grabar profundamente en nuestro corazón esta verdad fundamental:
* En cada judío hay un alma sagrada. Cada judío es amado y es valioso a los ojos de Di’s y cada judío puede y debe vivir plenamente su judaísmo.
* Cada persona es un emisario; fue enviada a este mundo con una misión.
* Además, el Rebe enseñó que la Redención no es un sueño lejano, sino un plan práctico. El mundo está muy confundido, desde la pandemia de coronavirus de hace algunos años atrás hasta los acontecimientos relacionados con el presidente de los Estados Unidos esta semana. Pero, en medio de toda la confusión, la realidad tiene una dirección, existe un plan divino.
* En la situación actual, la Redención es el plan más realista de todos…
* Y esto depende de nosotros. Depende de un judío más, una mitzvá más, una buena acción más, una oración más, una sonrisa más. En cada momento podemos inclinar al mundo entero hacia el bien.
Hoy es el día de grabar todo esto en nuestro corazón. No sólo recitar estas palabras de manera mecánica, sino grabarlas. Creer en ellas y actuar, promoverlas y hacerlas realidad”.
















