Sivan Rahav Meir
19 de noviembre de 2020
¿Cuál fue la cosa más americana, más extraña que tuvimos la oportunidad de experimentar cuando vivimos en Estados Unidos? Sin dudas “Amazon Prime”. Este es un servicio de la compañía Amazon que trae a la casa aquello que se ha comprado en el plazo de solamente 24 horas. Esto pareciera ser algo técnico, pero es muy esencial. Con el tiempo te acostumbras a esta perspectiva americana: Si quieres algo, lo recibes ya. Esto no quiere decir que en Israel quedamos atrás con esto, pero de cualquier manera sentimos la diferencia. Como si la cultura de “lo necesito” nos dijera: adelante, está aquí y ahora. De allí que frente a algo así, ¿quién necesita moderación, planificación y espera?
Por otro lado, ¿cuál es la cosa que más resalta en el libro de Bereshit? La paciencia, la expectativa, la carrera de tramos largos. Nuestro Patriarca Abraham no alcanzó a ver en vida que su sueño se haya cumplido. Su hijo Itzjak, igualmente no obtuvo gratificación inmediata y sin esfuerzo. Nuestros Patriarcas y Matriarcas trabajaron muy duro por cada cosa que tuviera valor e importancia: En encontrar su otra mitad, en tener un embarazo, en educar de manera adecuada a sus hijos.
Descubrí esta semana en la parashá un detalle increíble: Itzjak se casó a los 40 años, llegó a ser padre a los 60. Cuando la Torá nos habla de Itzjak y Rivkah, los dos se encuentran rezando cada uno en un canto del mismo cuarto y nos parece que ésta es una única oración. Resulta ser que esta plegaria se prolongó durante 20 años seguidos.
No todo en la vida se consigue en Amazon Prime. Para alcanzar cosas grandes hay que invertir más.
















