Sivan Rahav Meir
30 de noviembre de 2020
Últimamente he estado reuniendo material para un taller de Bat Mitzvah que estoy dando. Le pregunté al Rav Yoni Lavi, en su opinión, que es lo más importante que debemos decirle a niñas y jóvenes en esta fase de sus vidas.
El mensaje que me dio el me parece que es importante que sea escuchado por todas las edades: Nuestro nombre es Israel. Lo hemos recibido en la parashá de esta semana, luego de la victoria de Iaacov contra el ángel: “No serás más llamado Iaacov, sino Israel; pues luchaste con una fuerza divina y con hombres y prevaleciste.”
Lean bien. De acuerdo a este versículo, sería más adecuado que fuéramos llamados ‘prevalecerás’ y no Israel, ya que aparentemente en la historia, lo esencial es la victoria (el prevalecer).
Pero vemos que el énfasis está de hecho en el “luchaste”, en el forcejeo, en el enfrentarse, en la persistencia y no en el resultado y el éxito.
No siempre ganaremos en las luchas que tengamos en la vida, pero somos un pueblo de luchadores y de gente que se enfrenta a las situaciones.
La edad de la adolescencia a la cual ustedes están entrando ahora es también tiempo de sumarse a este grupo eterno, que trata constantemente de hacer el bien. Y lo más importante de recordar es, desde la infancia en adelante: que recibimos nuestro nombre a partir de la lucha y no a partir de la victoria. No a partir de nuestros éxitos sino a partir de cómo nos enfrentamos a los desafíos.”
















