Muy recordado por sus innumerables alumnos en Argentina y México.
Dejó en ellos una marca de Torá e Ir’at Shamaim imposible de borrar por más de cinco décadas.

Muy recordado por sus innumerables alumnos en Argentina y México.
Dejó en ellos una marca de Torá e Ir’at Shamaim imposible de borrar por más de cinco décadas.






