Del Zera Shimshon
“Los frutos de tu matriz serán bendecidos y los frutos de tu tierra y los frutos de tus animales -la cría de tus ganados y de tus rebaños-. Bendición habrá en tu canasta y tu fuente de amasar (28:5-6)”
En estas bendiciones, Hashem menciona el fruto de la matriz en primer lugar, y luego los frutos de la tierra, y sólo entonces “tu cesta y tu fuente de amasar”.
En las maldiciones (Devarim 28;17.18), sin embargo, el orden está cambiado. “Tus cestas y tus fuentes de amasar” son mencionadas en primer término, luego “los frutos de tu matriz y los frutos de la tierra”.
¿Por qué allí el orden es diferente?
“Una casa que es hogar para varias personas recibe más bendiciones que una casa con menos gente” dice la Guemará (Ketubot 103a y Rashi).
¿Cómo así? Porque “el Mazal de varios es mejor”.
Esto explica el cambio. Cuando Hashem estaba bendiciendo a su Pueblo, El mencionó en primer lugar los frutos de su vientre (sus hijos), bendiciéndolos en ese caso con numerosa descendencia. Sólo después Hashem bendijo sus canastas. La razón es obvia. Si hay varios niños en la casa, será colmada de bendiciones, que afectará automáticamente a cualquier otro en la casa para bien -incluido sus cestas y fuentes de amasar-.
Cuando se habla de las maldiciones, por lo tanto, si la Torá hubiera mencionado a los niños primero y luego las canastas, esto hubiera implicado que la maldición de no tener hijos hubiera impactado solamente las bendiciones adicionales que vienen por la abundancia de niños y no en el elemento principal. La Torá en consecuencia se asegura mencionar las cestas primero, diciéndonos que las maldiciones las van a afectar aún si hay varios niños.
No sólo eso, sino que la Torá continúa con la advertencia de que los propios niños serán también sacados de este mundo, así como cualquier bendición adicional que podría haber recaído sobre la familia en su mérito, tal como los frutos de la tierra.
















