Rab Yosef Bitton
ושמחת בחגך אתה ובנך ובתך ועבדך ואמתך
והגר והיתום והאלמנה אשר בשעריך
דב’ 16:13-15
“Y te alegrarás en tu celebración, tú, tus hijos, tus siervos, el extranjero, y el huérfano y la viuda que habitan en tu pueblo”
Shemini Atséret
Durante la fiesta de Sucot, habitamos en la Sucá y tomamos las cuatro especies de plantas (etrog, lulab, hadas, ‘arabá) por siete días. También durante Sucot tenemos otra Mitsvá llamada “simjá”, que significa “celebrar” o estar alegres. Esta es la única de la 3 Mitsvot de Sucot que se extiende también para la próxima festividad que comienza este viernes 6 de octubre por la noche: Sheminí Atséret y que es seguida por Simjat Torá, que comienza el sabado 7 de Octubre por la noche y se extiende hasta el domingo por la noche.
Durante Sheminí Atseret entonces, no tenemos más la mitsvá de Lulab y Etrog.
En cuanto a la Sucá, en Israel durante Sheminí Atseret no debe utilizarse la Sucá. Las comidas deben tener lugar específicamente en la casa. Si uno utilizara la Sucá durante Sheminí Atzeret estaría incurriendo en la prohibición de añadir una Mitsvá adicional a la Torá (lo tosif!). En la diáspora, sin embargo, debido al sistema de calendario antiguo, todavía seguimos usando la Sucá durante el primer día de Sheminí Atséret, pero no recitamos ninguna bendición.
¿Cuál es el tema principal de las Tefilot de Sheminí Atséret? Al final de Sucot indica el comienzo de la nueva temporada de lluvia. Esta es la razón por la cual en la oración de Musaf de Sheminí Atséret, cambiamos las palabras que dijimos desde el Pésaj pasado hasta ahora morid hatal (HaShem hace que descienda el rocío) por la oración mashib harúaj umorid hagueshem, (HaShem hace que el viento sople, y que descienda la lluvia).
Es importante notar que en este momento no estamos todavía pidiendo a HaShem que nos mande la lluvia. Primero, comenzamos alabando a Di’s por Su sabiduría y Su poder para producir las precipitaciones. Al decir mashib harúaj estamos reconociendo a Di’s como la fuente de la lluvia, y por extensión, como la última fuente de nuestro sustento.
Simjat Torá
Fuera de Erets Israel, como en cualquier otro día de fiesta (= Yom Tob), la festividad se celebra durante dos días seguidos. Y el segundo día de Sheminí Atzéret es también conocido como Simjat Torá, en el que celebramos la finalización del ciclo anual de la lectura de Torá, y el comienzo ininterrumpido del nuevo ciclo de su lectura, desde Bereshit.
Cantamos y bailamos alrededor de la Torá, expresando nuestra alegría por ser parte del pueblo elegido por Di’s para estudiar y observar Su Torá.
La Torá nos indica estar alegres y manifestar nuestra alegría durante estas fiestas.
La alegría material también es parte de la celebración. Durante estos dejas de Yom Tob compartimos varias comidas festivas con nuestros seres queridos. Las comidas se preparan con esmero y en abundancia. Comemos, bebemos, honramos el día de Yom Tob, y lo hacemos tan placentero como el Shabat (Shulján ‘Aruj OH 529:1).
En honor de Yom Tob también tenemos que vestir bien, como cuando vamos a un casamiento, etc. De acuerdo con el Shulján ‘Aruj debemos vestir en Yom Tob “mejor” que en Shabbat. (Idem).
Los Jajamim también explicaron que cada individuo goza de la felicidad material de una manera diferente. Dijeron que antes de que comience Yom Tob los padres les regalen a sus hijos “… frutos secos [para comer] y nueces [para jugar]. El equivalente hoy en día sería “golosinas y pequeños juguetes [¡no electrónicos!]”. El marido debe obsequiarle a su mujer ropa y/o joyas, siempre de acuerdo con su posibilidad económica (y la felicidad del hombre, depende de ver a su mujer feliz. Como dicen en inglés «Happy wife, happy life»). Por otro lado, la mujer de la casa se ocupa de que su marido y su familia coman y beban bien. ¡Dentro de las posibilidades de cada familia, el vino y la carne son habituales en el menú de Yom Tob!
Aunque estamos acostumbrados a la idea de que la felicidad es el resultado del éxito, y que el éxito consiste en tener más, ganar más, ostentar más, etc. la visión judía de la felicidad es un poco diferente. En Yom Tob aprendemos a alegrarnos con lo que tenemos, independientemente de “cuánto” tenemos. Si en la sociedad materialista se considera que el éxito es tener lo que uno quiere, debemos aprender que la felicidad consiste en querer lo que uno tiene, y muy especialmente compartir con los demás lo que uno tiene. Ofreciendo a otros participar de nuestras comidas, muy especialmente a los huérfanos y a las viudas. (SH ‘A 529:.2).
Maimónides dijo lo siguiente sobre este punto tan importante: “El que cierra las puertas de su casa [a los necesitados], y come y bebe junto con su esposa e hijos, y no le da de comer y beber a los pobres, no está practicando la alegría de esta Mitsvá, sino la alegría de su propio estómago…” (MT Yom Tob 6:18)
Por último, la alegría material también requiere moderación:
“Durante Yom Tob [y esto incluye Simjat Torá, Y.B.] una persona no debe beber demasiado [alcohol]… porque la embriaguez y la frivolidad no son parte de la Mitsvá de estar alegres, sino que son parte de la vulgaridad y de la ignorancia … y [la Torá nos ordenó] alcanzar un nivel de felicidad que sea compatible con nuestro servicio a HaShem… una persona no puede servir a HaShem desde la frivolidad, la ligereza mental o la embriaguez “(Idem., 6:19). “La manera más elevada de servir a HaShem es sintiéndose feliz de poder cumplir [Su voluntad observando] Sus mandamientos…” (Maimónides, MT H. Sukka veLulab, 8:15).
















