Sivan Rahav Meir
En estos días, muchos escuchan las noticias de Israel mientras construyen la Sucá. La fiesta de Sucot se acerca. Durante la festividad de Sucot, cuando comemos pan y recitamos la bendición de los alimentos, añadimos una frase: “Que el Misericordioso reestablezca para nosotros la caída Sucá de David.” El significado es que el Misericordioso, Di’s, levantará a la nación de Israel que ha caído. Esta bendición está basada en una profecía del profeta Amós, profecía en la que Di’s anuncia: “En aquel día levantaré el Tabernáculo de David (que está) caído”. ¿Pero porque decir que nosotros somos como una Sucá? Porque no compararnos a una casa, a un palacio, ¿o a cualquier otra cosa?
Nuestros comentaristas explican que, si una casa se cae, simplemente queda destruida. Habría que construir una casa nueva, desde cero. No es posible volver a construir la misma casa y lleva mucho tiempo hacerlo. Pero la Sucá es flexible. Ella está constantemente pasando por turbulencias. Hay muchas tormentas y sobresaltos que la derriban, pero siempre es posible volver a levantarla. Así somos nosotros. La Sucá – es un símbolo de Jerusalem, del Templo, de la nación israelí.
Rashi explica que esta frase es simplemente nuestra historia: al final de todo el exilio, el sufrimiento y los problemas, vendrá la redención, el consuelo, la salvación y la resurrección.
Esta mañana pedimos que: ¡el Misericordioso reestablezca para nosotros el Tabernáculo caído de David!
















