Sivan Rahav Meir
Buen mes, hoy es el primer día del mes de Tevet, pero este día también se llama “Eid el Banat”, la fiesta de las niñas. Una festividad que se celebraba antaño en muchas comunidades del norte de África, y hoy en Israel se vuelve a renovar. ¿Y qué es lo que se celebra? La hermandad y la fuerza femenina.
Miriam Peretz me contó una vez sus recuerdos de infancia en Marruecos: “Solíamos parar de hacer todo en favor de un día que giraba en torno a ti y a mí, un día de homenaje al heroísmo diario de las mujeres, de las madres. El heroísmo no está sólo en el campo de batalla, también lo está en la educación de los niños, en la comunidad. Fue el día de todas las heroínas cotidianas”.
En Túnez solían realizar una celebración conjunta ese día para todas las niñas que habían alcanzado el bat mitzvá en aquel año. Se reunían todas juntas, agradecían a sus madres y abuelas, reciban regalos, incluido el regalo más grande de todos: el cumplir las mitzvot.
En Salónica, Grecia, las mujeres se pedían perdón unas a otras con emoción, como en vísperas de Yom Kipur. En Djerba, este día era considerado como el día de las mujeres solteras, las cuales se reunían. Participar de este evento era considerado favorable para casarse ese mismo año.
Hay una raíz antigua para esta fecha: en los días del Segundo Templo, durante la época de Esdras y Nehemías, los matrimonios mixtos se multiplicaron. En este mismo día, 1 de Tevet, Esdras ordenó que se detuviera la asimilación y el público dejó de casarse con mujeres extranjeras y construyó hogares con las hijas de Israel.
Estamos en la generación de la reunión de exilados. Aquí en Israel no sólo se reúnen personas, sino también sus tradiciones y costumbres. Buen mes y feliz Eid el-Banat.















