Sivan Rahav Meir
Fue un discurso que parecía una plegaria, o fue una plegaria que parecía un discurso. El rabino Dr. Ari Berman es un israelí-estadounidense, presidente de la Yeshiva University, y fue uno de los pocos elegidos para dar un discurso en la toma de posesión del presidente Trump, ante la anarquía e hipocresía en los campus. El hecho de haberlo escogido ya es una declaración en sí. Hemos escuchado suficiente este año de la presidenta de Columbia University.
Traduje su discurso-plegaria:
Di’s Todopoderoso, tu profeta Jeremías caminó por las calles de Jerusalem y bendijo a sus habitantes con estas palabras hebreas: “Baruj hagever asher ivtaj beHashem”- Bendito es aquel que confía en Di’s. Miles de años después, esta gran nación que adoptó estas palabras como su lema “En Di’s confiamos”, se encuentra en un momento de oportunidad histórica. Los americanos están buscando propósito. Nuestro Padre Misericordioso, ayúdanos a estar a la altura de este momento.
Bendice al Presidente Donald Trump y al Vice Presidente J. D. Vance con la fuerza y el valor para escoger lo bueno. Únenos en torno a nuestros valores bíblicos fundamentales de vida y libertad, de servicio y sacrificio, y especialmente de fe y moralidad.
Ayúdanos a guiar nuestras escuelas, campuses universitarios, que han experimentado tales disturbios, para inspirar a la próxima generación a conectar el progreso con el propósito, conectar el conocimiento con la sabiduría y conectar la verdad con la virtud.
Escucha el grito de los secuestrados, tanto estadounidenses como israelíes, cuyo dolor nuestro presidente siente tan agudamente. Estamos muy agradecidos por las tres jóvenes que regresaron a casa ayer y rezamos para que los próximos cuatro años traigan paz a Israel y a todo el Medio Oriente.
Di’s, Todopoderoso, concede a todos los estadounidenses la oportunidad de hacer realidad nuestro sueño compartido de una vida llena de paz y abundancia, salud y felicidad, compasión y contribución. Despierta en nuestro interior la confianza para estar a la altura de este momento, porque mientras confiemos en Di’s, la confianza de Di’s está en nosotros, el pueblo americano. Estados Unidos está llamado a la grandeza, a ser un faro de luz, y un motor de la historia.
Di’s, que nuestra nación merezca el cumplimiento de la bendición del profeta Jeremías, que, como un árbol plantado junto al agua, no dejemos de dar fruto. Que toda la humanidad experimente Tu amor y Tu bendición, Amén.”















