Científicos israelíes identificaron un tipo de linfocito T que se acumula con la edad y ayuda a eliminar células dañadas, un hallazgo que podría ser clave para ralentizar el envejecimiento y mantener un sistema inmunológico saludable durante más tiempo.
El envejecimiento no es sólo cuestión de tiempo: también depende de cómo actúa nuestro sistema inmunológico. Un equipo de científicos israelíes descubrió un tipo de células inmunes que podría ayudar a desacelerar la vejez y mantener el organismo en equilibrio, ofreciendo nuevas pistas para prolongar una vida más saludable.
Investigadores de la Universidad Ben-Gurion del Negev, en el sur del país, identificaron un tipo de linfocito T que se acumula con la edad y parece ayudar al cuerpo a eliminar células dañadas, un proceso clave para ralentizar el envejecimiento.
El hallazgo fue publicado en la revista Nature Aging y ofrece una nueva pista sobre cómo mantener un sistema inmunológico saludable durante más tiempo, destacaron desde la universidad.
Cómo cambian los linfocitos con la edad
Dirigido por el profesor Alon Monsonego junto a la doctora Yehezqel Elyahu y con la colaboración del Instituto Weizmann, el estudio muestra que ciertos linfocitos T “ayudadores” (CD4 T helper) cambian su función con el paso de los años: en lugar de debilitar el sistema inmune, algunos de estos linfocitos adquieren la capacidad de eliminar células senescentes, las mismas que, al acumularse, provocan inflamación y envejecimiento.
Foto: El profesor Monsonego (Foto: Dani Machlis/BGU)
Los científicos descubrieron además que esta subpoblación de linfocitos es abundante en personas supercentenarias —aquellas que superan los 100 años de vida—, según un estudio japonés reciente. Esa coincidencia llevó a los investigadores israelíes a proponer que estas células pueden ser una de las claves para mantener un envejecimiento saludable.
“Las personas no necesitan un sistema inmunológico de veinteañero”, explicó Monsonego. “Necesitan uno que funcione correctamente y sea apropiado para su edad -precisó-. Rejuvenecer el sistema inmune no siempre es la respuesta: regularlo bien podría ser más importante”.
Implicancias para diagnóstico, tratamientos y mercado
El equipo israelí también comprobó en modelos animales que reducir la presencia de estas células acelera el envejecimiento y acorta la vida. En cambio, mantener su equilibrio natural favorece una respuesta inmune más eficiente y una menor acumulación de daño celular.
Más allá de su interés biológico, el hallazgo abre la puerta a nuevas herramientas de diagnóstico y tratamiento. Según los investigadores, seguir la evolución de estas células desde edades tempranas —incluso a partir de los 30 años— permitiría evaluar la «edad biológica» de cada persona y anticipar intervenciones para conservar una salud óptima.
Para Monsonego, el próximo desafío será entender cómo potenciar este tipo de linfocitos sin alterar el equilibrio inmunológico. “Si logramos aprender de las personas que envejecen bien, quizá podamos ayudar a más gente a hacerlo”, resumió el científico desde Beer Sheva.
Este trabajo coloca nuevamente a Israel entre los países más activos en el estudio del envejecimiento. De acuerdo con Start-Up Nation Central, más de 120 empresas israelíes desarrollan soluciones vinculadas a medicina preventiva, monitoreo biológico y biotecnología del bienestar, un sector que crece a medida que aumenta la esperanza de vida en todo el mundo.
Por ejemplo, distintas estadísticas muestran que la “industria de la longevidad”, que se centra en prolongar la esperanza de vida humana, movía unos 21.290 millones de dólares en 2024 y se prevé que supere los 63.000 millones para 2035.
La gerontología, que incluye servicios de atención médica, asistencia y bienestar para adultos mayores, estaba valorada en 1.400 millones de dólares en 2024 y se prevé que llegue a los 2.300 millones en 2030, mientras que el cuidado de personas mayores involucró casi 50.000 millones en 2024 y crecerá hasta 98.190 millones para 2032.
(Israel económico)
















