El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lo hizo oficial el domingo por la noche: las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han abatido a Ali Tabatabai, jefe del Estado Mayor de Hezbolá y una de las figuras terroristas de mayor rango que quedaban en la organización tras la eliminación de Hassan Nasrallah. Al calificarlo de “asesino en masa” con “sangre de israelíes y estadounidenses en sus manos”, Netanyahu afirmó que el ataque demuestra que Israel no permitirá que Hezbolá se recupere de sus recientes pérdidas militares.
“Tabatabai sirvió como comandante superior de la Fuerza Radwan”, dijo Netanyahu, refiriéndose a la unidad de élite de Hezbolá entrenada para invadir el norte de Israel. “Ésta es la fuerza que se preparó para conquistar Galilea y masacrar a muchos de nuestros ciudadanos”. Según informes, Tabatabai también encabezaba los esfuerzos para reconstruir la capacidad armamentística de Hezbolá.
El Departamento de Estado de EE. UU. había ofrecido previamente una recompensa de 5 millones de dólares por Tabatabai, citando su papel en ataques dirigidos tanto contra estadounidenses como contra israelíes.
Netanyahu elogió a las fuerzas israelíes por lo que describió como una “operación profesional, precisa y exitosa”. Prometió que, bajo su liderazgo, Hezbolá nunca podrá reconstruir su fuerza militar, declarando: “No permitiremos que vuelva a representar una amenaza para el Estado de Israel”.
Netanyahu también lanzó una advertencia al gobierno libanés, insistiendo en que debe cumplir con su obligación de desarmar a Hezbolá si quiere la paz y la recuperación económica.
“Espero que el Gobierno del Líbano cumpla su compromiso de desarmar a Hezbolá”, declaró. “Sólo así será posible un futuro mejor para todos los ciudadanos del Líbano”.
La declaración llega después de meses de presión diplomática y militar sobre Beirut, incluidas señales silenciosas de Israel de que la ayuda para la reconstrucción podría estar condicionada a la restricción de la milicia respaldada por Irán.
Netanyahu aprovechó la ocasión para aplaudir la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de designar a la Hermandad Musulmana como organización terrorista. Esta controvertida medida podría dar lugar a sanciones y procesos penales contra grupos vinculados al movimiento islamista.
“Ésta es una organización que pone en peligro la estabilidad en todo el Medio Oriente y también más allá”, dijo Netanyahu, señalando que Israel ya prohíbe parte del movimiento y está “trabajando para completar esta acción pronto”.
















