Una notable muestra de ajdut y apoyo a la Torá tuvo lugar Motzei Shabat en Kiryat Séfer, donde docenas de destacados tomjei Torá se reunieron en la casa del filántropo R’ Eliezer Swerdloff en apoyo a Keren Olam HaTorá.
Los participantes ingresaron en masa a la elegante casa, donde fueron recibidos con una solemne seudá acompañada por la emotiva música del reconocido cantante Moshe David Weissmandl. Desde el primer momento, se percibió la sensación de que éste no sería un evento de recaudación de fondos cualquiera, sino una noche histórica de responsabilidad para defender la columna vertebral espiritual de Klal Israel.
Antes de la llegada del Guedolei Israel, el presidente del fondo, R’ Reuven Wolf, pronunció unas contundentes palabras que describieron la urgente necesidad de defender la Torá ante los desafíos actuales. Señaló que más de 1500 kollelim y yeshivot, de todas las comunidades y orígenes, dependen del apoyo mensual de Keren Olam HaTorá.
“Aquellos a quienes el gobierno ha desatendido, debemos apoyarlos”, declaró. “Para que esta vasta empresa se mantenga firme, necesitamos su colaboración”.
Luego, un grupo de Guedolei Israel entró juntos, representando un amplio espectro de Klal Isroel: Harav Dov Landau, Harav Moshe Hillel Hirsch, Harav Don Segal, Harav Avraham Salim, Rav Yaakov Hillel, el Rebe Modzitzer, Harav Jaim Peretz Berman, Harav Yosef Chebroni y Harav Shimon Galai.
El anfitrión se dirigió entonces a la sala: “Esta noche, tenemos la inusual oportunidad de convertirnos en verdaderos socios en un vínculo Yissajar-Zevulun con más de 120.000 avreijim. Les pregunto: ¿por qué deberíamos perder esta oportunidad? ¿Por qué no deberíamos aprovecharla?”.
El discurso inaugural estuvo a cargo del Rav Dov Landau, cuyas apasionadas palabras resonaron en la sala. “Esto no es sólo para los jóvenes, es para ustedes, sus hijos y sus nietos. Si, por fortuna, los kollelim y las yeshivot cierran, ¿quién llevará la llama? Deben dar más allá de su comodidad, más allá de su medida”.
A continuación, el Rav Moshe Hillel Hirsch enfatizó el gran mérito de apoyar la lomdei Torá. Describió el profundo vínculo que se forma entre quien apoya y la Torá que sostiene, un vínculo que brinda una inmensa bendición al hogar de cada donante.
Al concluir los discursos, una efusión de generosidad inundó la reunión. Los asistentes prometieron sumas sin precedentes -millones de shekels- para apoyar a las yeshivot y kollelim que promueven el estudio de la Torá en todo el país. Los observadores expresaron su asombro ante la magnitud de las donaciones, señalando que la generosidad no provenía del extranjero, sino de los baalei tzedaká locales en Eretz Israel.
Un sentimiento de responsabilidad y Zejut
La velada concluyó con un espíritu elevado, ya que los participantes se marcharon con un renovado sentido de responsabilidad hacia el futuro de la Torá en Eretz Israel. No sólo asistieron a un evento; se convirtieron en colaboradores en la construcción, el mantenimiento y la expansión del mundo de la Torá para las generaciones venideras.
Crédito de la fotografía: Daniel Nafusi y Meir Zelznik

























