Israel aprobó un plan para traer la comunidad restante “Bnei Menashé” de la India a Israel.
Se espera que lleguen alrededor de 1.200 personas en 2026, con un presupuesto de 90 millones de shekels para inmigración, conversión, alojamiento en centros de absorción, estudios de hebreo y apoyo laboral.
Una segunda fase pretende traer 4.600 más hasta 2030, completando la aliá de la comunidad y reuniendo a las familias.
Una delegación de agencias estatales y del Gran Rabinato Sefardí viajará a la India dentro de una semana para evaluar la elegibilidad.
El primer ministro Netanyahu dijo que la medida es “importante y sionista”.
Los Bnei Menashé afirman que son descendientes de la tribu de Menashé, exiliada de Eretz Israel hace más de 2.700 años por el imperio asirio.
















