El sistema de defensa de Israel ha aumentado su nivel de alerta en los últimos días ante la preocupación de que Donald Trump pueda haber decidido llevar a cabo un ataque militar contra Irán, posiblemente en unos días, según funcionarios de seguridad israelíes.
Las autoridades afirmaron que, si bien no ha habido señales públicas de Washington que indiquen tal decisión, Israel se toma en serio esta posibilidad y prepara tanto a sus fuerzas internas como a sus militares para diversos escenarios. Al mismo tiempo, las Fuerzas de Defensa de Israel advirtieron que la incertidumbre sigue siendo alta.
Altos funcionarios militares dijeron que reconocen que la toma de decisiones de Trump puede ser impredecible y que incluso si opta por autorizar un ataque, podría cambiar de rumbo en el último momento.
Funcionarios de seguridad afirmaron que la cooperación con sus homólogos estadounidenses sigue siendo estrecha. Añadieron que Israel no descarta un escenario en el que la Fuerza Aérea de Israel ataque objetivos en Irán en respuesta al lanzamiento de misiles dirigidos contra Israel. Funcionarios de defensa consideran cada vez más que, si Estados Unidos lanza un ataque contra Irán, los líderes de Teherán sopesarían si responder y cómo hacerlo, incluyendo la posibilidad de involucrar a Israel en la confrontación mediante el lanzamiento de misiles.
Sin embargo, altos oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) enfatizaron que no hay certeza de que Irán elija a Israel como su objetivo inicial. Según su evaluación, la probabilidad de que Irán intensifique sus ataques e involucre directamente a Israel solo aumentaría si un ataque estadounidense se prolongara o si los líderes iraníes percibieran una amenaza grave para la estabilidad del régimen.
Ante estas evaluaciones, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) y los organismos de emergencia se preparan para la posibilidad de un ataque con misiles contra Israel. Desde el inicio de la guerra, Israel ha desplegado ampliamente sus sistemas de defensa aérea y ha aumentado los niveles de alerta en los últimos días. Estos preparativos se realizan ante posibles amenazas provenientes de diversos escenarios, como Yemen y Líbano. Los funcionarios de defensa afirmaron que buscan equilibrar la preparación con los esfuerzos para evitar alarmar innecesariamente a la población.
El ejército también se prepara para la posibilidad de que Irán intente presionar a Israel a lo largo de la frontera libanesa a través de Hezbolá. Según evaluaciones de inteligencia israelíes, Hezbolá se ha abstenido hasta el momento de emprender acciones militares contra Israel, y no se han identificado indicios de que se esté preparando para entrar en un conflicto a gran escala.
Funcionarios de defensa afirmaron que es más probable que los hutíes, respaldados por Irán, se sumen a cualquier escalada. Añadieron que cuanto más dure un ataque estadounidense y mayor sea el coste para Irán, mayores serán las probabilidades de que los hutíes incrementen su participación, incluyendo la reanudación de los lanzamientos de misiles hacia Israel o el ataque a rutas marítimas regionales.
Los funcionarios israelíes enfatizaron que las evaluaciones siguen siendo fluidas y que no se ha llegado a conclusiones definitivas sobre la probabilidad o el momento oportuno de cualquier acción militar estadounidense.
















