728 x 90

La porción diaria. ¿Cómo inspirar?

La porción diaria. ¿Cómo inspirar?

Sivan Rahav Meir

Un principio que puede cambiar la vida se esconde al comienzo de la porción semanal de la Torá, en Parashat Emor: “Di a los sacerdotes, hijos de Aarón”, así le dice Di’s a Moisés, y sólo entonces detalla qué decirles, qué mandamientos darles. Pero un momento, ¿por qué hay que decirles a los sacerdotes que son hijos de Aarón? ¿Por qué recordarles que son descendientes de Aarón el sacerdote? Ellos ya lo saben.

Nuestros sabios explican: antes que nada, hay que conectar a los sacerdotes con sus raíces. Así ellos recuerdan su importancia, recuerdan a su padre Aarón, quien fue una figura educativa y espiritual. Sólo después, cuando saben de dónde vienen, es posible empezar a darles instrucciones. Primero hay que enaltecer, conectar con la cadena de generaciones.

En realidad, Di’s le dice esto a cada uno de nosotros: sepa de dónde vienes. Esto te llenará de fuerza y de un sentido de misión. Las cualidades de nuestros antepasados también están en nosotros; si nos conectamos con ellos y aprendemos de ellos, nos conoceremos mejor y entenderemos quiénes somos y qué podemos llegar a ser. El profeta Isaías recuerda que, si retrocedemos, hasta el abuelo del abuelo del abuelo, llegaremos al comienzo mismo: “Mira a Abraham tu padre y a Sara la que te dio a luz”.

Si queremos motivar a las personas a actuar —a nuestros hijos, por ejemplo, y también a nosotros mismos— necesitamos conectarnos con el pasado, con la santidad, con la gran historia. Todo aquel que está leyendo estas líneas ahora es descendiente de muchas personas valiosas que vivieron antes, hasta Abraham nuestro padre y Sara nuestra madre. Vale la pena detenerse un momento y pensar en ello. Quizás esto nos haga comenzar el día de otra manera.

Noticias Relacionadas