Según informó Walla, el estamento de defensa de Israel advierte de un marcado deterioro de la situación de seguridad en Judea y Samaria, en medio de crecientes alertas de inteligencia sobre los intentos de Hamás de llevar a cabo ataques mortales a gran escala.
Altos mandos militares advierten sobre la peligrosa confluencia de la financiación iraní, la coordinación turca y la influencia de la reciente conferencia de Fatah, que temen que pueda incitar a los terroristas armados de Tanzim a salir a las calles palestinas.
Los responsables de defensa israelíes consideran a Irán y Turquía como los principales instigadores de la actual ola de terrorismo. Ambos países están canalizando fondos y ejerciendo una fuerte presión sobre grupos terroristas locales para que lleven a cabo atentados suicidas, tiroteos y ataques con explosivos con el objetivo de desatar el conflicto en todo el frente.
Según datos de la división de Yehuda y Shomrón, actualmente hay 22 batallones desplegados para asegurar 525 kilómetros de la zona de la barrera de seguridad, incluyendo 60 kilómetros sin valla de seguridad. La campaña de la división contra el terrorismo incluye desmantelar infraestructuras terroristas y ataques de última hora, descubrir la financiación del terrorismo, incautar armas, defender a las comunidades israelíes, asegurar la línea divisoria, hacer frente a la violencia nacionalista y detener el contrabando de armas desde Jordania, donde, según se informa, el precio en el mercado negro de una pistola Glock ha alcanzado los 40.000 séqueles.
Según los responsables de seguridad, el aumento vertiginoso de los precios refleja tanto la creciente demanda de los grupos terroristas como la intensificación de los esfuerzos israelíes por interrumpir el flujo de armas.
La principal preocupación de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) radica en el creciente temor a un escenario catastrófico similar a la masacre del 7 de octubre, jalilah. Funcionarios de seguridad revelaron que, en los últimos dos años, las fuerzas que operan en Judea y Samaria descubrieron documentos de Hamás que detallan planes operativos organizados para infiltraciones armadas y ataques masivos contra comunidades israelíes en toda la región.
Los responsables de seguridad israelíes también están siguiendo de cerca las implicaciones de la conferencia de Fatah, presidida por el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, durante el fin de semana, cuyo discurso se centró en condenar las operaciones israelíes en Gaza, Líbano y Judea y Samaria.
Contrariamente a lo esperado, Abbas no anunció un sucesor ni designó un reemplazo, posponiendo así el proceso. Sin embargo, hizo hincapié en sus planes para integrar a figuras más jóvenes en el liderazgo mediante lo que describió como un proceso democrático y bajo el marco exclusivo de la OLP, declarando su apoyo a “una ley, un ejército, un arma”.
















