1. Las denuncias por antisemitismo no crecieron respecto al año anterior.
En un contexto internacional extremadamente complejo, haber frenado la curva ascendente es una noticia significativa. Probablemente esto refleje una sociedad que comprende cada vez más que la discriminación no es una opción y que en la Argentina tampoco es gratuita. También puede influir la disminución de algunos focos de tensión internacional vinculados a Medio Oriente.
2. El número sigue siendo alarmante.
En 2025 se registraron 713 denuncias de antisemitismo durante el año. Son casi dos casos por día. Una cifra que obliga a mantener encendidas todas las alarmas.
Aunque no aumentó, el fenómeno continúa en niveles muy elevados. La estabilidad del número no debe confundirse con la solución del problema.
3. Las redes sociales siguen siendo el principal escenario de la discriminación.
Aproximadamente la mitad de los casos denunciados ocurrieron en plataformas digitales, consolidando a internet como el espacio donde más se expresa el odio antisemita.
Existe, no obstante, una diferencia importante con otros países. En la Argentina, gran parte de ese odio permanece en el plano virtual y tiene una baja traducción a la violencia física. Es una diferencia sustancial respecto de episodios ocurridos en distintas partes del mundo donde la violencia antisemita terminó en ataques directos e incluso asesinatos. Aun así, no debemos minimizar lo que sucede fuera de las pantallas. Durante el último año se denunciaron 48 agresiones antisemitas en la vía pública y espacios comunes. Son casi cuatro por mes, prácticamente una por semana.
Entre las plataformas digitales, Instagram y X concentran los mayores niveles de agresión antisemita, mientras que TikTok presenta índices considerablemente menores. Esto demuestra que las políticas de moderación y tolerancia cero sí generan resultados concretos. La cooperación entre organizaciones de la comunidad judía, la DAIA y algunas empresas tecnológicas es una experiencia que debe profundizarse.
4. El ámbito educativo es un foco para prestar especial atención.
Se registró más de un incidente por mes en escuelas o espacios vinculados a la educación. La formación en valores democráticos, convivencia y respeto por la diversidad sigue siendo una herramienta central para prevenir la discriminación.
5. Medio Oriente como disparador de denuncias actos discriminatorios.
Cada vez que el conflicto ocupa el centro de la agenda global, aumentan las expresiones antisemitas en la Argentina. La discusión sobre Israel suele convertirse, injustamente, en discriminación hacia los judíos argentinos.
















