Sivan Rahav Meir
“¿Qué se llevan de su visita a Israel?”
Esto fue lo que pregunté a un grupo de estudiantes americanos que vino a Israel para una semana de voluntariado y estudio, organizado por la organización Birthright Israel y el Centro MJE de Manhattan. Estábamos en la azotea del edificio de Aish HaTorah, frente al Kotel -al Muro Occidental, al finalizar un mágico Kabalat Shabat- el recibimiento del Shabat.
Estas fueron sus respuestas. Creo que todos deberíamos escucharlas:
La primera joven dijo que se había sentido mal durante toda la semana. “Pero fui a una farmacia y vi que a la gente realmente le importaba cómo yo estaba. Intentaron ayudarme y hacer que me sintiera mejor. También nuestros guías israelíes se interesaron por mi estado. En Nueva York esto no es así. De verdad me sentí en casa”.
La segunda joven dijo que había sentido “belleza” y “sanación”. Creció sin educación judía, en el lejano estado de Oregón, y su visita a Israel simplemente le hizo bien.
Luego alguien dijo que se sentía lleno de “magia y fascinación”. Estas fueron las palabras que eligió para describir una semana intensa de trabajo agrícola, empaque de alimentos para personas necesitadas, visitas a una yeshivá, al sitio del festival Nova, a la ciudad de Safed, a Masada y el Mar Muerto, y para concluir, un Shabat en Jerusalem. Magia y fascinación.
El cuarto estudiante fue aún más poético: “Me siento completo. Después de pasar una semana con judíos en la Tierra de Israel, siento que soy una persona más íntegra. Pero también siento que, cuando estoy aquí, la propia Tierra de Israel también está más completa”.
No hablamos de poetas ni de profetas aquí. Son estudiantes americanos que estuvieron aquí sólo una semana. Les dije que la Parashá de la Torá de esta semana habla precisamente de esto: Moisés pide a quienes tendrán el privilegio de entrar en la Tierra de Israel que recuerden que ésta es una tierra preciosa y especial, en la que hay que comportarse de acuerdo con su santidad, porque es la Tierra Santa.
Gracias al grupo, encabezado por el rabino Marc Wildes, por esta enseñanza.
Que tengan una buena semana.
















