El rabino Itzjak Yosef, Rishon L’Tzion y ex Gran Rabino Sefardí de Israel, ha emitido directrices halájicas detalladas sobre la costumbre de Kaparot antes de Yom Kippur, dictaminando que se debe usar dinero en lugar de pollos en situaciones donde existe preocupación por tza’ar ba’alei jaím.
En una carta publicada durante el Aseres Yemei Teshuvah, el rabino Yosef destacó la importancia de larga data de la costumbre de Kaparot, al tiempo que advirtió que llevar a cabo esta costumbre no puede hacerse a expensas de las prohibiciones halájicas.
Su advertencia se centró particularmente en los grandes centros de Kaparot, donde a veces se mantienen pollos durante períodos prolongados sin sombra, alimento ni agua adecuados, o donde no se puede garantizar la supervisión halájica y veterinaria apropiada.
“Aquel que cumple esta mitzvá a través de la aveirah de tza’ar ba’alei jaím, nos preocupa que no esté cumpliendo con la minhag en absoluto, sino que esté violando la prohibición de la Torá de tza’ar ba’alei jaím”, escribió el rabino Yosef.
En consecuencia, el Rishon L’Tzion dictaminó que cuando los organizadores no pueden garantizar que las gallinas reciban los cuidados adecuados y que el proceso de Kaparot se lleve a cabo sin causar sufrimiento innecesario, en su lugar se debe realizar Kaparot con dinero que posteriormente se entregue a tzedaká.
HaRav Yosef señaló que su padre, Marán HaGaón HaRav Ovadia Yosef zt”l, siguió esta práctica durante los últimos años de su vida, realizando Kaparot con dinero y declarando que los fondos serían entregados a tzedaká.
En cuanto a la cantidad que se debe utilizar, el rabino Yosef dijo que cada persona debe contribuir según sus posibilidades, y agregó que es preferible utilizar una cantidad equivalente al valor de un pollo, que él estimó en aproximadamente 35 séqueles.
Esta decisión es especialmente relevante en las grandes explotaciones de Kaparot, donde miles de pollos pueden pasar por instalaciones temporales en los días previos a Yom Kipur y mantener las condiciones adecuadas puede resultar difícil.
HaRav Yosef concluyó su carta con una tefilá pidiendo que todo Klal Israel merezca ser escrito y sellado en el libro de los completamente justos para una buena vida y paz.
















